«Te ponen al límite para sacar carnaza»
En la isla de Supervivientes Rafa Lomana perdió 18 kilos y salió con dos mil picaduras de insecto y hongos en los testículos. La aventura le ha servido para conocerse mejor a sí mismo y relativizar las necesidades. Tras un breve paso por León, prepara una nueva temporada de su programa Energy Snow Lomana & Friends.

Acostumbrado a posar y a la aventura, Rafa Lomana no dudó ni un segundo en encaramarse ágilmente a un árbol de La Candamia y dejarse fotografiar.
Se considera «un tío auténtico», individualista, solitario, acostumbrado al silencio y que constantemente se autoanaliza y se escucha. Se conoce a sí mismo y aunque «trata de entrenarlo», su peor defecto, según él, es que es un poco despistado. Rafa Lomana fue a Supervivientes porque le «picó» el formato, para conocer otros registros de la aventura y para seguir compitiendo consigo mismo. Este leonés se quedó a la puertas del triunfo y tan sólo 500 votos le dieron el premio de 200.000 euros a Abraham García, pero Lomana aprendió a «ser más amigo» de su yo interior y a conocerse aún más.
El paso de Rafa Lomana por la isla de Supervivientes le dejó con 18 kilos menos, dos mil picaduras de insectos, diez puntos en una mano después de cortarse con un machete mientras intentaba abrir un coco, hongos en los testículos, problemas en las uñas de los dos dedos gordos de los pies y en el estómago el recuerdo de las larvas de termita de troncos podridos. «Ojalá hubiera tenido ojos para comer», comenta el concursante que se quedó a las puertas del triunfo. El leonés se siente orgulloso de que la audiencia le salvara en una decena de ocasiones y apunta: «Bien canalizada, la popularidad es buena», indica para añadir que ha rechazado ir al Deluxe, donde le ofrecían «un pastón, pero esos programas no son para mí». En la calle, la gente le saluda y le dice que él es el verdadero ganador, «tú representas el espíritu de Supervivientes», le comenta un joven leonés mientras se hacía una foto con él en La Candamia, donde se realizó esta entrevista.
«En Supervivientes se pueden ver todas las miserias y te ponen al límite para que des carnaza, yo he trabajado mi control mental», señala, para añadir que a su regreso, le saca «a todo más gusto, a las sábanas, al olor de las camisetas limpias, al agua fresca... Relativizo las necesidades y lo que es realmente importante». Sin embargo, no está «muy contento» con lo que se emitió sobre él, «porque no reflejó la dureza, lo amortiguaron bastante».
El esquí
«Criado» en las pistas de esquí de San Isidro, Rafa Lomana es píster profesional en Sierra Nevada además de aventurero. Ya trabaja en la segunda temporada de Energy Snow Lomana & Friends, un programa «de entretenimiento y de esfuerzo, superación, para ensalzar valores como la naturaleza» en el que participan varios concursantes que deben enfrentarse a diferentes pruebas relacionadas con el deporte blanco. Tras su paso por Pirineos, la segunda temporada recalará en Sudamérica, Sierra Nevada o Austria. «En esta temporada irán amigos míos, también de León y gente especializada en el mundo blanco», apunta.
León es cuna de aventureros televisivos. Rafa Lomana, Jesús Calleja y Frank de la Jungla. «No hay una explicación lógica, supongo que por sinergias es más proclive... León curte, es un sitio pequeño, pero si por algo tiene mérito es porque aunque no tiene muchas posibilidades ha dado gente relevante en este campo». Los tres son amigos y por este motivo manda todo su apoyo a Frank de la Jungla, a la espera de que se resuelva el caso de mujer, que ha sido encarcelada en Thailandia. «Calleja necesitaba un coach mental y un entrenador físico para sus programas y yo encajaba», destaca de su participación en los programas del montañero.
«León es mi referencia de juventud», recuerda este aventurero, que echa de menos sus paseos por la ciudad y a sus amigos de siempre. Su madre, de 92 años y que fue a recibirle al plató de televisión a su regreso de la isla, aún vive en León y la visita a menudo. Ante la pregunta sobre su relación con su hermana Carmen, se hace eco de la popular frase «la familia bien gracias», aunque después señala: «Carmen pasará en breve a ser la hermana de Rafa Lomana». Después, apunta que con el resto de sus hermanos se lleva bien. «Para mi hija su papá es el Capitán Garfio, de Peter Pan, o Indiana Jones... Mientras el resto de los padres les cuentan cuentos a sus hijos yo a mi niña le cuento cosas reales», explica tras desvelar un lado muy familiar.
Aislado tres meses en la isla de Supervivientes, cuando llegó a España se encontró perdido ante los resultados de las elecciones europeas: «No creo en los colores políticos ni en las tendencias. Me gustan las personas que defienden los intereses de los ciudadanos. Se han perdido los valores y el poder en sí mismo es corrupto, tiene el árbol de Adán y Eva interiorizado». En cuanto a Felipe IV asegura: «Es un chico formado, pero le falta músculo, tirón. No tiene el carisma que tenía su padre».
En lo que se refiere a las posibilidades de la provincia de León para rentabilizar aún más sus estaciones de esquí, Rafa Lomana lo tiene claro. «Hay estaciones francesas que trabajan mejor en verano que en invierno y San Isidro tiene que explotar sus posibilidades en el periodo estival», recomienda tras indicar que la opción de desarrollar otra estación invernal en San Glorio es positivo, «todo lo que sea apostar por un deporte como el esquí es bueno y traería muchos beneficios, pero siempre cuidando y respetando los valores ecológicos».