Estatuas de Hierro forjado en Boñar

DL
Francisco Guitérrez Fernández, nacido en Valladolid pero residente en Boñar «de toda la vida», como cuenta su hijo, expone este fin de semana sus esculturas férreas. El lugar escogido para acoger esta primera vez es el edificio Manuel Díez Rollán, en la localidad del artista, donde se inauguró ayer. Hoy es el último día para visitar la exposición, en horario de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas. La entrada a la sala es gratuita.
A sus 81 años, Francisco lleva toda su vida trabajando este metal. Su oficio, en sus años activo, era un taller en el que fabricaba desde cancillas, verjas, puertas y otros elementos. Además, dedicaba algunos de sus ratos libres a modelar las estatuas que ahora se ponen ante el público por primera vez.
En total hay 27 piezas que ven la luz en exclusiva. Un cuadro de un gallo galo, un escudo del Real Madrid, un astrolabio o el caño de la plaza de Boñar son algunos ejemplos.
Sin embargo, por lo que cuenta su hijo Fran, de las obras de las que está más orgulloso son aquellas de mayor tamaño y, por tanto, las que más horas de trabajo han necesitado. Al no dedicarse de manera exclusiva a ello, estos tiempos invertidos no pueden calcularse con exactitud.
Estas piezas de más envergadura son una reproducción del Quijote de casi un metro de altura, una carabela de unos 80 centímetros de largo y una cabeza a tamaño natural de un venado. El personaje de Cervantes es el que más horas le ha costado debido a su gran tamaño.
A Francisco le gusta también inspirarse en la obra del escultor francés Jean-Pierre Augier (nombrado ‘caballero de las Artes y las Letras ‘ por el Ministerio de la Cultura de Francia en 2003), de quien le facilitaron un archivo fotográfico hace tiempo y ahora se encarga de actualizar su hijo, que le ayuda cada cierto tiempo buscando más imágenes por Internet e imprimiéndolas para que pueda usarlas como punto de partida para nuevas obras.
Maje Muñiz
@leonalsol