El consistorio da hoy una veintena de plazas de la residencia de ancianos
El Ayuntamiento de León aprobará hoy en junta de gobierno la concesión de una veintena de plazas que había libres en la residencia municipal de ancianos Virgen del Camino, ubicada en la avenida de San Mamés. El vacío se cubre después de las obras de reforma acometidas en la instalación, que «no estaba legalizada» desde el año 1999, ya que «no figuraba en el registro de residencias de la Junta y no tenía autorizaciones», según recalcó ayer el alcalde de León, Emilio Gutiérrez.
Los trabajos «eran imprescindibles» para lograr el «certificado correspondiente» que terminó por otorgar la Junta a finales de septiembre, como apuntó Gutiérrez, quien detalló que las obras se han centrado en mejorar la accesibilidad en todo el recinto, instalar cámaras de seguridad y adecuar las habitaciones a la normativa para personas asistidas. En total, la factura superó los 120.000 euros para la compra de material, sufragado por la Obra Social de Caja España, mientras que la mano de obra corrió a cargo de las brigadas municipales.
La reforma hace que ahora el primer piso haya quedado casi reservado por completo para los asistidos, con 42 plazas, mientras que las 39 restantes quedan para los internos que pueden valerse por sí mismos. Por el momento, se mantiene pendiente el plan para disponer por encima de estos internos una veintena de plazas de centro de día, con servicios de comedor y lavandería, para personas que vivan en sus casas y pasen la jornada en el centro, como se había adelantado hace un año, pero sin que ayer el alcalde diera plazo alguno. No habrá más plantilla, que en la actualidad forman 52 personas, porque «se cumple la ratio.
Críticas del PSOE
Frente a estos anuncios, el PSOE criticó a Gutiérrez por «intentar tapar las múltiples deficiencias en el centro con flores del Coto» y reseñó que «los mayores fueron obligados a levantarse antes por la visita del alcalde». «Exigimos que el bienestar de los mayores sea la premisa fundamental en el funcionamiento de la residencia y lamentamos que el lavado de imagen de la concejala primer sobre éste. Debería mirar por el bienestar de las personas mayores y no presumir de un hotel de cinco estrellas», afirmó la edil Catalina Díaz, quien abundó en que «los recortes en personal, asistencia y programas han deteriorado el servicio en el centro».