Menos mal que nos queda Portugal
El prestigioso chef lusitano deja constancia en la Feria de Productos de los parecidos culinarios entre León y Bragança.

Luis Portugal, una estrella de la televisión culinaria en su país.
Luis Portugal recurrió al portañol para hacerse entender y resultó que el idioma de los fogones es más internacional de lo que parece. «Se trata de globalizar los productos que tenemos, que son muy parecidos a los de León».
La Feria de los Productos de León hizo de la presencia de la estrella mediática portuguesa el plato fuerte del día. Nunca más a cuento. «Tenemos hasta botillo, como vosotros». La figura por excelencia de la cocina lusitana, que encabeza la otra versión ibérica trasfronteriza de Masterchef en las pantallas del país vecino, ha editado incluso un recopilatorio: «Este libro es lo que soy yo. Para quienes tienen un tamaño de la altura de un niño y un alma de la altura de un gigante», explica en el prólogo de su obra.
«Se trata de recuperar cosas perdidas de nuestra gastronomía. Nos gustaría resucitar el farinato y trabajamos mucho con una especie portuguesa de cerdo que mide un metro de altura y tiene una longitud de 1,50. Es fundamental emplear aceite de oliva, la única grasa que usamos», reveló como secreto de sus quehaceres. Fue 45 minutos después de la hora prevista para su aparición en escena.
Martín Manceñido también se deja la sangre en la defensa de los valores leoneses en Bragança y viceversa. Compareció junto al cocinero para explicar «la cercanía de dos zonas que pueden parecer alejadas y que sin embargo tienen multitud de similitudes. Si alguna vez decidís hacer una visita a Tras os Montes o a la propia Bragança no os vais a arrepentir, porque es la ciudad más europea de Portugal ahora mismo».
Como la autovía
Es por eso que el significado y la importancia de la autovía que pretende unir las dos regiones tiene un valor especial: «Venían de un retraso de 20 años y se han puesto a la cabeza del país. Cultura, cocina, infraestructuras... Están al frente en todo y se han preocupado de potenciar y defender lo suyo. Tienen una caza de primer nivel, una buena pesca y hasta castañas y botillo, como nosotros en El Bierzo», explicó Manceñido.
Eso fue por la mañana. Con algo menos de retraso que en el primer caso, la tarde fue cosa fundamentalmente de la cocina de Amparo, de restaurante Los Poinos, que se dedicó a cocinar con queso de León cuantos platos se le ocurrieron. Y al cierre, la mantequilla de la montaña reinó sobre el recinto de León Arena con los lacianiegos de Tsciana, antes de dar por cerrada la jornada.
Hoy, los discapacitados se acercan a los productos de León con todos los sentidos. Somoza cocina con patatas de León, Héctor Suárez bucea en la relación entre los alimentos y la cultura y desde El Bierzo llega la cocina con fruta.
Para el lunes se reserva la entrega de premios. Pero mañana queda demasiado lejos con tanto manjar a la vista. Es que da gusto...