Sectores del PP creen que no se ha hecho «todo» frente a la corrupción
Los populares se apresuraron ayer a rectificar a su secretaria general. Son conscientes de que ni se ha hecho «todo lo que se podía» frente a la corrupción ni ese es el mejor mensaje que el partido puede transmitir en este momento. Las declaraciones de María Dolores de Cospedal han provocado la reacción entre las filas del PP, donde, en privado, se echan las manos a la cabeza por la falta de contundencia. Mientras, algunos aprovechan para marcar distancias con la dirección nacional.
Es el caso de Esperanza Aguirre, quien trató de evidenciar sus diferencias con Cospedal porque aún hay «muchas medidas» que se pueden tomar para detener el lastre de la corrupción. La presidenta del PP madrileño se encuentra en una situación complicada dentro del partido después de que su hombre de confianza, Francisco Granados, fuera enviado a prisión en el marco de la operación Púnica.
Tanto Aguirre como el presidente de Extremadura plantearon ayer nuevas actuaciones como una ley antisoborno, que el partido de José Antonio Monago propondrá en su Parlamento autonómico.
Pero el interno no es el único frente abierto para el PP. El PSOE denuncia que el Gobierno haya concedido el tercer grado al ex presidente balear Jaume Matas, en la cárcel por un delito de tráfico de influencias, y pide que la Fiscalía lo recurra. El socialista Antonio Hernando reprochó a Cospedal que «si no puede meter a los corruptos en la cárcel, al menos no los saque». El director de Instituciones Penitenciarias dará explicaciones sobre esta decisión política en el Congreso.
Quien no pronunció una palabra sobre los escándalos fue Mariano Rajoy.