Diario de León

Manuela Carmena Jurista

«No tiene sentido mantener a tanta gente en las prisiones»

Manuela Carmena Castrillo (Madrid, 1944) pasó esta semana por León y dejó su impronta. Fue con ocasión de las Jornadas sobre Derecho Penitenciario organizadas por el Ilustre Colegio de Abogados de León.

Manuela Carmena, en el transcurso de la entrevista.

Manuela Carmena, en el transcurso de la entrevista.

Miguel Ángel Zamora
León

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Magistrada y jueza, se licenció en Derecho en 1965 y en 1977 fundó el despacho laboralista más famoso de la transición. Una matanza cruel e injusta convirtió su bufete de Atocha en una parte de la historia. Luego fue vocal del Consejo General del Poder Judicial, juez decana de Madrid y jueza de vigilancia penitenciaria.

—¿Qué derechos de los presos hay que modificar?

—Hay derechos como el de la libertad, el de la intimidad, el derecho a la libre expresión o a la asociación que, aunque están limitados porque el ingreso en prisión comporta una situación especial pero son derechos que están ahí y que tienen un marco de actuación que también hay que determinar.

—¿Cuál es el panorama en materia de derechos humanos actualmente?

—Creo que tanto a nivel jurídico como a nivel de evolución estamos muy bien. Si nos comparamos con otros países estamos a un buen nivel porque el sistema penitenciario español es bastante bueno. Es una pena que siendo bueno en la fundamental, después en algunas cosas que no cuestan dinero no sea tan bueno. Falla en el tratamiento, falla en la atención a los presos, al respeto que se tiene a su dignidad, hay muy buenas instalaciones y excelentes profesionales pero luego falla en la humanidad y en tratar a los presos como seres humanos que son objeto de dignidad y de derechos humanos.

—Pero eso ya no es cuestión de medios ¿verdad?

—Es cuestión de lo que ha sido toda la vida la cultura penitenciaria y la necesidad de darnos cuenta de que en la cultura penitenciaria hace falta evolucionar también. Creo que estamos un poco acojonados y encajonados. No sabemos hacia dónde ir cuando está claro que ya no tiene sentido mantener a tanta gente en las prisiones. La mayor parte de personas que están presas podrían estar perfectamente en libertad. Necesitaríamos otra forma de castigo que no fuera siempre el de la reclusión.

—Defender la puesta en libertad de un alto grupo de presos con lo que está ocurriendo en materia de corrupción ¿no es un contrasentido?

—Lo que ocurre es que, como la corrupción nunca había sido castigada con la prisión, parece que la sociedad española está realmente indignada de que se castigue tanto a personas que cometen delitos que se entienden como menos graves y que si embargo la corrupción no tenga un castigo claro de prisión. Como ha dicho la Audiencia Provincial de Málaga, hay castigos que son ejemplarizantes y hay que recordar que la pena tiene un valor explicativo, para señalar cuáles son los valores. Quizá ahora para señalar claramente lo que significa la corrupción y lo que deteriora las instituciones y a falta de respeto que comporta para los ciudadanos, es importante señalar que tiene que haber un castigo útil, en los términos correspondientes pero sí, quizá de prisión.

—Después de haberse jubilado ¿a qué se va a dedicar ahora?

—Estoy haciendo muchas cosas que no pude cuando estaba en activo. Ahora estoy muy contenta porque estos días estoy presentando un juego de mesa que se llama Play-tos para que la ciudadanía conozca de una forma divertida la justicia. Si los ciudadanos no acaban de entenderlo, es porque a veces no saben cómo funciona la justicia.

—¿Qué parte de su trayectoria le ha gratificado más?

—Posiblemente la época de juez de vigilancia penitenciaria. Fue muy emblemática. Para mí fue muy importante. Me gusta el derecho constructivo.

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