Empresas que mirar con otros ojos
La iniciativa Momentum Project apoya y financia proyectos emprendedores consolidados, sostenibles en el tiempo y eficientes, que tienen como objetivo ofrecer soluciones para problemas sociales.

Lidia del Pozo es directora de Programas y Patrocinios Sociales de BBVA a nivel global.
«Precisamente en esta crisis nos hemos dado cuenta de que hay modelos de empresas que son nuevos referentes. Son empresas que incluso desde las entidades financieras tenemos que aprender a mirar con otros ojos, porque incluso en estos momentos siguen creciendo, crean empleo y riqueza y a mayores solucionan problemas sociales». Detectar cuáles de estas empresas tienen proyectos viables y eficientes en el tiempo, asesorarlas y acompañarlas en su proceso de crecimiento y conseguir la visibilidad que permita escalar su impacto desde el punto de vista social es el objetivo de Momentum Project, que el próximo año celebra su quinta edición y que ha ayudado ya a 40 empresas.
La iniciativa, puesta en marcha por BBVA y la escuela de negocios Esade, ha contribuido al desarrollo de estas 40 iniciativas emprendedoras y sociales, que el año pasado consiguieron una facturación conjunta de 35 millones de euros y dan empleo directo a más de 1.300 personas. Y, lo más importante, su impacto beneficia a más de un millón de personas, bien a través de iniciativas de integración de discapacitados, enfermos, mujeres maltratadas o inmigrantes, servicios de respiro a las familias, mejora de la calidad de vida, actuaciones medioambientales,...
«Muchas empresas no son conscientes de que sus beneficios son sociales. Pero lo son, y es importante contribuir a multiplicar los efectos de estas activiades», explica Lidia del Pozo, directora de Programas y Patrocinios Sociales de BBVA. La leonesa es responsable de la gestión de los programas sociales del grupo financiero a nivel global, e insiste en que el concepto de responsabilidad social corporativa de las empresas ha vivido un cambio en los últimos años. Sin abandonar su carácter filantrópico o fundacional, debe volcarse en obtener la mayor eficiencia de los recursos, aunque sea volcándose en objetivos sociales. «Lo que no quiere decir que haya que sustituir otras fórmulas de responsabilidad social». De hecho, la entidad dedicó el año pasado más de 96 millones de euros a programas sociales.
«Uno de los objetivos de la responsabilidad social de las compañías es contribuir al desarrollo de las economías en las que estamos presentes». En los primeros años de la crisis estas actuaciones se volcaron en el apoyo a las start up y las iniciativas de autoempleo. «Pero nos dimos cuenta de que había mucha gente que ya había puesto en marcha su proyecto, y que también necesitaba apoyo para crecer y sobre todo escalar su impacto, en los casos de las empresas sociales. Era un hueco que nadie estaba apoyando».
En ese momento BBVA recibió una propuesta de Esade: colaborar en un proyecto formativo para emprendedores sociales. «Porque realmente hay mucha gente que está haciendo cosas para cambiar el mundo. Son personas que ante un problema social, en lugar de pedir una subvención o una donación, o poner en marcha una fundación, desarrollan una iniciativa empresarial. Y pretenden que sea sostenible y rentable en el tiempo, y que crezca para ayudar a más personas».
Con esta filosofía nació Momentum Project, que cuenta también con la colaboración de PwC, para impulsar la actividad y el impacto de los emprendimientos sociales ya en marcha. Para garantizar la sostenibilidad económica del crecimiento empresarial la iniciativa comienza con un proceso de formación específico por parte de Esade a los directivos de las empresas. «Se hace de forma rápida, pero también en un lenguaje que les sea útil».
A partir de ese momento se desarrolla toda una estrategia que «pretende cubrir precisamente uno de los huecos que se suelen dejar sin cubrir en el apoyo a los emprendedores: el acompañamiento y el seguimiento en el tiempo, para que el proyecto se consolide».
De esta forma, a cada proyecto empresarial se le asignan dos estudiantes de Esade, que a trvés de una beca trabajan en el planteamiento realizado en cada caso. Además, el equipo está integrado por otros dos mentores estratégicos: un diectivo de BBVA, y otro directivo que desarrolle su actividad en el sector en el que trabaja la empresa social seleccionada.Ellos se encargan de la planificación estratégica y financiera.
Este equipo trabaja codo con codo con la empresa social durante seis meses, para culminar el plan de crecimiento. «Es importante que la solución del problema social pase también por generar riqueza, para que sea perdurable en el tiempo. El mundo del emprendimiento social y el financiero tienen que empezar a hablarse; deben avanzar hacia un lenguaje común».
El proyecto cuenta también con la realización de un plan de visibilidad, que se realiza con el apoyo del equipo de comunicación de BBVA. Por último, se realiza una selección entre las empresas con las que se ha trabajado para determinar cuáles obtendrán financiación.
«Se trata de ofrecer vehículos de inversión en condiciones en parte diferentes a las del mercado. Se hace a través del equipo de capital riesgo, aunque a partir de la edición que ahora se convoca entrarán a financiar también clientes de banca privada, que están muy interesados en estas iniciativas. La mayor parte de la financiación se hace en préstamos, aunque también está abierta la vía de la inversión en capital».
En las ediciones anteriores han conseguido financiación 15 de las 40 empresas participantes, que han obtenido 7 millones de euros en préstamos. Se conceden a ocho años, con una carencia de cuatro y sin exigir garantías personales. «Qué más garantía que alguien que dedica su vida a un proyecto social. Todas estas empresas han incrementado su facturación y creado más empleo», señala Del Pozo.
El proceso de inscripción para la nueva edición de Momentum Project está abierto hasta el 23 de enero, y se realiza en www.momentum-project.org. Serán 15 las iniciativas seleccionadas para crecer e incrementar los beneficios que aportan a la sociedad.