Leoneses en lucha contra la hepatitis C
Ángeles Fernán-Gómez lidera las protestas en Madrid para pedir las nuevas terapias.

Ángeles, ayer en su encierro en Madrid.
La leonesa Ángeles Fernán-Gómez lleva 22 días encerrada en el Hospital Doce de Octubre y mañana encabezará la manifestación que recorrerá las calles de Madrid hasta la Moncloa para entregar una carta al presidente del Gobierno en la que exige que todos las personas con hepatitis C reciban las nuevas terapias contra la enfermedad. Ángeles, junto a otras quince personas, fundó en agosto en Madrid la plataforma de afectados por hepatitis C, una iniciativa que ya cuenta con 7.000 seguidores. «Soy de Villacorta, Riaño,, tengo 61 años y ‘afortunadamente’ no soy candidata a recibir este nuevo tratamiento, no estoy en esa fase tan grave, pero tengo la carga viral en mi cuerpo y eso es una bomba de relojería que llevo dentro. Como yo estoy ahora estaban antes las personas que están en fase 4, es decir, que dentro de unos años estaré en esa situación, por eso quiero también el tratamiento».
La plafaforma espera hoy una multitudinaria manifestación de pacientes de toda España. En León se ha movilizado Ángel Fuertes Martínez, que con su dinero ha pagado 5.000 carteles informativos y de recogidas de firmas con los que ha empapelado ya Astorga y se propone continuar por el resto de la provincia. Ángel estará hoy en la manifestación de Madrid. «He participado en todas las protestas». Fuertes Martínez tiene hepatitis C desde que al nacer le hicieron una transfusión de sangre. «Ahora estoy en fase 4 y tengo cirrosis. Soy, según las recomendaciones de los expertos, candidato a recibir Sovaldi, el nuevo tratamiento, pero hasta el jueves que tengo la consulta con el especialista en el Hospital de León y no sé si me lo van a dar».
Ángel recoge firmas en León. Coloca carteles con los que pretende movilizar a la población. «En el centro de salud de Astorga me permitieron dejar los papeles para la recogida de firmas pero no me dejaron colocar carteles porque decían que tenían contenido político». En los carteles se pide que los nuevos tratamientos lleguen a todos los pacientes. A los 170.000 afectados que hay en España y no sólo a los 6.000 que cubre el presupuesto de 125 millones dispuesto por el Ministerio de Sanidad. Es un tratamiento caro. «Pues que se busquen la vida», dice Ángeles desde su encierro en Madrid. «Los enfermos están durmiendo en el suelo para reivindicar ese tratamiento. Hemos pagado toda la vida nuestros impuestos y si ahora dicen que es caro que expropien la patente, que se puede hacer en caso de emergencia social y esto lo es porque mueren doce personas cada día».
Ángel lo tiene claro. «Me detectaron el virus a los 19 años. Cualquiera puede tenerlo y no saberlo. Me dijeron que me cuidara, que seguramente en veinte años habría nuevos tratamientos. Yo he hecho mi parte, ahora les toca a ellos».
La plataforma social en Defensa de la Sanidad Pública de León califican de «nefasta» la gestión que el Ministerio de Sanidad al acordar con los laboratorios «un precio tan excesivo» para estas terapias.