Una actividad con seis décadas de historia que toca a su final
Marmolería Leonesa fue fundada en los años 50, y desde la década de los 60 hasta 2008 estuvo gestionada por el empresario José Antonio Gutiérrez Ballesteros. Durante todos esos años el negocio fue creciendo, y desde los trabajos iniciales en edificación y decoración de interiores la empresa leonesa llegó a realizar obras como la pavimentación de las plazas de San Marcos y de la Catedral, en la capital leonesa. Aunque uno de los grandes pilares de crecimiento de la empresa fue el suministro de mármoles y piedras a grandes centros comerciales, entre ellos los edificios que fue abriendo el grupo El Corte Inglés.
En abril de 2008 el grupo Petrabor se hizo con el control de las empresas de la compañía, y anunció su intención de ampliar la actividad y fortalecer unas empresas que hasta entonces se gestionaban como empresa familiar.
La crisis económica, con especial incidencia en el sector inmobiliario, dio al traste con estos planes, y ya a finales de 2010 la empresa presentó un expediente de extinción de empleo para la mitad de sus trabajadores, que afectó a 40 personas.
Desde entonces se han sucedido los expedientes de regulación de empleo y el recorte en la plantilla, con el objetivo de intentar hacer frente a una deuda que en 2010 se fijaba en 1,4 millones de euros.
El grupo de sociedades (Marmolería Leonesa, Marmolería Asturleones y Petrabor) solicitó en febrero de 2013 concurso voluntario de acreedores, ante la imposibilidad de hacer frente a sus pagos a causa del descenso de la actividad y los pedidos.
El pasado mes de junio finalmente se dictaminó el proceso de liquidación del grupo.
Durante estos procesos concursales la matriz del grupo, Petrabor, ha ido formando otras sociedades relacionadas con el comercio de piedras y areniscas, así como actividades de construcción y explotación de bienes inmuebles.