Nuevo desprendimiento de cascotes en Ramón y Cajal

El edificio vallado el 16 de enero y protegido de nuevo ayer.
La caída de cascotes en el inmueble de la calle Ramón y Cajal obligó ayer a vallar de nuevo la acera del edificio ante el riesgo de que hubiera que lamentar desgracias personales, al ser una zona muy céntrica y transitada en la que hay próximos colegios e institutos con gran afluencia de menores.
No es la primera vez que el inmueble sufre desprendimientos de fragmentos de su fachada y que obligan a tomar medidas de protección en el edificio para evitar que se produjeran heridos.
Efectivos del Cuerpo de Bomberos de León tuvieron que acudir el 16 de enero a la zona para trabajar en la fachada y evitar que los cascotes que se desprendían de la fachada principal pudieran herir a los transeúntes que circulan por la acera.