Medio millar de científicos exigen a la Junta más fondos
A través de change.org, personal de las cuatro universidades públicas reclaman a Educación financiación para sus proyectos.
Más de medio millar de investigadores de las cuatro universidades públicas de Castilla y León han firmado en la plataforma de Internet Change.org una carta destinada a la Consejería de Educación en la que piden más fondos que les permitan continuar o iniciar el estudio en sus áreas de conocimiento, además de un cambio en la política de concesión de subvenciones, según Ical. Quienes se sienten más perjudicados por la situación son aquellos vinculados a las Humanidades, las Ciencias Sociales y Jurídicas, y la llamada investigación básica, aquella que atañe a todas las áreas del saber y que sirve para generar conocimiento pero que no tiene una salida directa al mercado en el plazo de unos años, al contrario que la aplicada, que, por el contrario es la que más ayudas del Gobierno regional está recibiendo.
«Desde hace años la Junta solo está apoyando los proyectos de investigación aplicada porque parece que lo que quiere es una especie de universidad al servicio de la empresa», explica la catedrática de la UBU, María Luisa Lobato, que forma parte de los tres portavoces de este movimiento crítico que a finales de enero plantearon sus reivindicaciones al Gobierno regional, quien subraya que para llegar a ese punto tiene que haber antes otro tipo de investigación.
Lobato, junto con otros tres compañeros de las universidades de Valladolid y Salamanca, comenzaron a moverse en noviembre, precisamente cuando la Administración regional resolvió la convocatoria de ayudas correspondiente a 2014, en la que se quedaron fuera del programa el 80% de los proyectos presentados, 286 de 363. En el caso de la institución académica local tan solo recibieron apoyo cuatro de los 19 trabajos presentados, un 17%, que al menos implican a 80 profesionales, puesto que cada grupo de trabajo está formado por entre 6 y 10 personas.
Los grupos afectados pertenecen a ámbitos como la ciencia y la biotecnología de los alimentos; ingeniería electromecánica; arqueología; química inorgánica; educación; historia, literatura; derecho; ciencias; patrimonio, y comunicación. La resolución causó «mucho malestar» entre los profesores-investigadores, teniendo en cuenta que se viene repitiendo en los últimos tres años y que ha supuesto un recorte de los fondos regionales para este fin del 40 por ciento, precisa. «La Junta tiene muy poco presupuesto», explica Lobato en referencia a los 1,8 millones que se destinaron a este fin el año pasado. Una situación que está teniendo como consecuencias la «paralización» de muchos proyectos regionales, el «cierre» de laboratorios y el «abandono» de determinados campos de conocimiento.