Las fuentes céntricas abren el grifo
El Ayuntamiento de León amplía de cuatro a diez horas el funcionamiento de las instalaciones de Santo Domingo y Guzmán para mejorar la imagen de la ciudad.

La fuente de Santo Domingo es una de las dos beneficiadas por la ampliación del horario de las fuentes.
Con las temperaturas por encima de los 30 grados y la humedad por debajo del 30%, el Ayuntamiento de León ha decidido volver a abrir el grifo de las fuentes céntricas de la ciudad. Más agua y más tiempo que corrige en parte la política de restricción en el funcionamiento que se había acordado en el pasado mandato. Un cambio que hace que, en lugar de tener tan sólo operativas las infraestructuras de 16.00 a 20.00 horas, como se ha hecho en los últimos cuatro años, al menos en Santo Domingo y Guzmán los caños manarán de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 22.00 horas. Seis horas más para acabar con la imagen de carencia en dos de los puntos más representativos del eje de la capital leonesa, no sólo para los vecinos sino sobre todo para la entrada de turistas, según el criterio seguido por la Concejalía de Urbanismo, dirigida por Ana Franco.
La puesta en funcionamiento de las dos emblemáticas fuentes de la ciudad se aplicará de momento para los meses de verano. Finalizado el mes de septiembre, Urbanismo deberá decidir si continúa con la medida durante más tiempo, la alarga, la extiende a otras épocas de picos de turismo o vuelve a la política de restricciones. La decisión se tendrá que tomar a la luz de las cifras económicas que se cargan sobre las arcas municipales. Unas cifras que para estos tres meses iniciales suponen apenas un aumento de la previsión de gastos de 3.000 euros, según los cálculos del equipo de gobierno del PP, que ha resuelto que es una factura asumible en relación al beneficio que entiende que supone para la imagen de la ciudad en una de las fechas de mayor afluencia de visitantes, tanto nacionales como extranjeros.
Las fuentes sumaban una factura energética de cerca de 420.000 euros al año por las 38 instalaciones ornamentales que hay repartidas por el municipio, antes de que se tomara la decisión de restringir el funcionamiento a tan sólo cuatro horas diarias. Un gasto público de 35.000 euros mensuales que, tras aplicar el recorte, se quedó en alrededor de 15.000 euros, según los datos facilitados entonces por el equipo de gobierno saliente.
Dentro de estos gastos, las fuentes de Santo Domingo y Guzmán tenían un coste al mes de 3.000 euros cada una por la electricidad consumida. Nada que ver con otras como la de Santa Ana, levantada por Juan Morano en 1991, que se llevaba 6.000 euros cada mes para abastecer la iluminación y mover los circuitos de los 90 surtidores por los que salen 2,5 millones de litros de agua por hora, u otras de menor tamaño, como la ubicada en Santos Ovejero, dentro del barrio de Eras de Renueva, que tenía un coste de 3.300 euros de media. Unas instalaciones que, por ahora, no entran en los planes de la Concejalía de Urbanismo.