LA ECONOMÍA LEONESA
«Tenemos por delante un invierno de ruina»
Los bares de la ciudad mantienen plantillas en un verano de consumo mínimo, continúan los dramas en la cola del paro

El bar Teguise esperaba mejores resultados para el verano
Con el dato de aumento del número de parados en el sector servicios durante el mes de agosto, la realidad de los diferentes locales de la ciudad arroja unos testimonios unánimes, cuya tendencia general ha sido el mantenimiento del número de trabajadores; en casos concretos, sin embarbo, ha habido que despedir trabajadores durante el verano.
Los hosteleros se quejan de que, a pesar de que en agosto hubo una gran afluencia de turistas, el consumo fue mínimo, como en el caso de la hamburguesería Olimpia, donde se quejan del fatídico verano que han tenido. En esta misma línea, desde el Chamberí confiesan que aunque la terraza suponga una mayor afluencia de público, la mejora no ha sido de gran relevancia. Lo mismo ha pasado en Teguise, aunque esperaban «un verano mejor».
Para la temporada que se aproxima, los hosteleros prevén que las cifras de consumo se mantengan similares a los últimos meses hasta principios de octubre, pero que se desplomen a partir de la festividad de San Frolián y remonten ligeramente una vez pasadas las vacaciones de Navidad. En la Cocina, conocedores de que el verano es la mejor temporada de todo el año, auguran «todo un invierno de ruina».
Por su parte, los parados leoneses consideran ficticias las cifras que anuncian un cambio de tendencia para el empleo en León. Las oficinas del Inem continúan teniendo colas y en sus puertas se escuchan quejas ante la inamovilidad de la situación.
Enrique Arias, trabajador de la construcción y en paro desde hace diez años, considera imposible encontrar un puesto de empleo en León, especialmente dentro de su sector. A su queja se suma la de Juan Hernández, parado de larga duración que a pesar de haber realizado un curso de hostelería para diversificar su búsqueda laboral ha visto que sus esfuerzos de meses han sido en vano.
Jesús Fernández fue despedido anteayer de su puesto como operario tras una baja por lumbalgia, «ante la que aplicaron la ley nueva que desampara al trabajador con la excusa de la baja productividad». Tras recuperarse de su lesión, confía en poder encontrar un puesto de trabajo.
Esa confianza es la que ha perdido Isabel González, quien trabajaba precisamente en el sector hostelero hace más de cuatro años en Galicia. De allí llegó a León en busca de una oportunidad laboral que aún no ha encontrado; y cree que no la encontrará.