La ORA cambiará sus parquímetros para poder pagar el importe exacto
Los usuarios introducirán la matrícula y contarán con la opción de acumular minutos y anulas sanciones en la máquina.

Los nuevos parquímetros que se instalarán en León serán similares a los que ya hay en Ponferrada.
La ORA de León empezará a coger la matrícula a los ciudadanos. La empresa mixta Eulsa, con un 57% de accionariado del Ayuntamiento y un 43% de la mercantil Dornier, cambiará los parquímetros de la ciudad para apostar por la innovación tecnológica con la que ampliar las funcionalidades del servicio. Un nuevo modelo con el que poder pagar el tiempo exacto, anular de forma electrónica las sanciones y mejorar la recogida de información para conocer en tiempo real la ocupación de las zonas azul y naranja repartidas por la capital leonesa. Tres bases que se enmarcan dentro de la estrategia del consistorio de avanzar hacia la concepción de la filosofía de las smart city: ciudades eficientes e inteligentes gracias al uso de las nuevas tecnologías.
El plan, avanzado en el último consejo de administración de la sociedad, se marca un desarrollo por fases. En el primer trimestre del año se renovarán media docena de calles de la zona más céntrica y comercial y, con posterioridad, en el plazo de un año aproximadamente, los otros 150 parquímetros que conforman el parque de la empresa. Una infraestructura que se distribuye por 66 calles de zona azul con 3.058 plazas y tres áreas de regulación naranja de larga estancia —Papalaguinda, el aparcamiento del tanatorio y el mercado de San Pedro— con otros 838 estacionamientos, al margen de las 56 vías para residentes marcadas con distintivo verde.
Las nuevas máquinas contarán con una pantalla en color y un teclado en el que los usuarios deberán introducir el número de su matrícula. Esta identificación permitirá asociar el importe de estancia concreta que desean poner, sin problemas de cambio: si, por ejemplo, meten una moneda de un euro y sólo quieren gastar 60 céntimos para su estancia, los otros 40 céntimos se guardan de manera inmediata en un monedero electrónico que podrá gastar en otro momento con volver a teclear su matrícula.
Gracias a esta identificación también se acabará con los problemas que se producen en la actualidad con la anulación de las sanciones. No habrá que guardar ningún resguardo de papel, ni meter el sobre en el buzón de la parte superior del parquímetros. El número de la matrícula y el importe de la cancelación, que en la actualidad es de 1,80 en la primera media hora y 9,50 euros a lo largo del día de imposición, servirán para cerrar la tramitación del expediente sancionador.
Pero más allá de las facilidades directas para los usuarios, el sistema de conexión entre los parquímetros y, a su vez, con un ordenador central permitirá que se conozca en tiempo real cuál es la ocupación de las diferentes calles. Una entrada de información con la que poder tomar decisiones y estrategias por parte de los rectores de la sociedad mixta.
La adaptación de la maquinaria todavía no cuenta con presupuesto cerrado, como se informó en el último consejo. Pero, con independencia de la factura que tenga que afrontar Eulsa, no se repercutirá sobre los ciudadanos. La sociedad, que presenta cada ejercicio unos beneficios netos de más de 900.000 euros tras unos ingresos en los parquímetros de cerca de 3,5 millones de euros anuales, no subirá el precio para el próximo ejercicio, ni durante todo el mandato, con independencia de inversiones o subidas del IPC, según el criterio ya mostrado por el presidente de la empresa mixta y concejal de Seguridad y Movilidad, Fernando Salguero.