el reloj más famoso cumple años
Madrid olvida una calle para el relojero Losada
Descendientes, profesionales del gremio y entusiastas del ilustre leonés siguen reclamando un reconocimiento en la capital que nunca llega .

El reloj de la Puerta del Sol, donado por el leonés José Rodríguez Losada, esta semana. RAQUEL P. VIECO
manuel c. cachafeiro | león
Una pequeña placa, en la escalera de subida hacia el reloj que donó a Madrid en 1866, recuerda en la Real Casa de Correos a José Rodríguez Losada (Iruela, León, 1797 - Londres, 1870). Es el único homenaje de la capital de España al llamado Relojero Losada, como todo el mundo conoce a este leonés universal nacido en un pequeño pueblo de la Cabrera, con el que todos los españoles entran en el año nuevo cada 31 de diciembre. 150 años después de aquel noble gesto, sus últimos familiares directos, devotos de su trayectoria personal y profesional y el gremio de relojeros de Madrid siguen pidiendo algo más. Una calle, una estatua, una placa en la Puerta del Sol... Algo. «Es de sentido común», ha vuelto a escribir Amador Rodríguez en cartas dirigidas a la Asamblea de Madrid, al Gobierno de la Comunidad y al Ayuntamiento de la capital.

Amador Rodríguez lleva muchos años peleando por un reconocimiento acorde con la dimensión histórica del personaje. Ahora propone una placa en el frontal de la Real Casa de Correos. Dice que «es razonable y sería bienvenida no sólo por los madrileños sino por todos los españoles». Sin embargo, hasta hoy no ha encontrado respuesta.
Jesús López-Terrados, responsable de que el complejo sistema del Relojero Losada siga marcando las horas siglo y medio después, y promotor en su día también de ese pequeño recuerdo en la escalera que sube al reloj en el corazón de Madrid, cree que Losada se merece una placa y mucho más. «Por no tener no tiene ni una calle en Madrid», se lamenta, aunque cree que es difícil que se pueda colocar, como pide Amador, una placa en la fachada de la actual sede del gobierno autonómico de Madrid, porque sólo hay dos: una dedicada a los héroes del Dos de Mayo y otra a las víctimas de los atentados del 11-M, aunque también hay polémica por la negativa de Cristina Cifuentes a colocar una tercera en recuerdo del movimiento del 15-M.
Amador Rodríguez será, con toda probabilidad, Amador Rodríguez Ramón, quien ya a finales de 1992 escribió en ABC una «Carta al Director» a raíz de un artículo de Lorenzo López Sancho, astorgano y periodista histórico de este diario, para quejarse de que Madrid no hubiera dedicado una calle al relojero de la Puerta del Sol.
En aquella polémica terció otro astorgano, Luis Alonso Luengo (autor del libro de referencia sobre Losada), con otra «Carta al Director» para subrayar que el día 10 de octubre de 1992, «con ocasión de celebrarse en Astorga el Día de la Hermandad con Madrid, y en presencia de los alcaldes de ambas ciudades, López Sancho, como cronista de Madrid y el que firma, como cronista de Astorga, propusieron que el Ayuntamiento de Madrid pusiera el nombre de alguna plaza (…) al relojero Losada, iniciativa que fue secundada por el Ayuntamiento de Astorga y (…) acogida con todo entusiasmo por el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano». Pero el homenaje sigue pendiente.
En 2014, el Distrito Centro de Madrid debatió una propuesta del Grupo Socialista en la que se pedía asignar una calle con el nombre de José Rodríguez Losada «a la vía urbana sin denominación específica que transcurre desde la plaza de Pontejos y entronca con la de San Ricardo».
Pero la moción no encontró respuesta después de que el presidente del Distrito aclarase en la misma sesión plenaria que «esa vía tiene nombre, se llama calle Paz y, por tanto, debería modificarse el acuerdo que, en su caso, se adoptase».
También lo ha intentado Arturo Álvarez, primo tercero del relojero. Propuso una estatua. Quería que madrileños y visitantes se pudieran hacer un ‘selfie’ con la figura de Losada y el reloj de la Puerta del Sol de fondo. Ahora este ingeniero jubilado residente en Barcelona está recogiendo firmas para presentarlas ante el gobierno municipal de Manuela Carmena. Necesita recabar el apoyo de 53.726 personas (el 2% de los empadronados en Madrid mayores de 16 años). La de Álvarez es sólo una más entre las miles de ideas presentadas. Su título: Una estatua para el leonés que regaló el reloj de las campanadas de Nochevieja en 1866. «En diciembre de 2014 le pusieron una placa en las escaleras que dan al reloj. Eso fue un paripé. Ahí nadie lo puede ver. Se merece mucho más», señaló cuando presentó la propuesta.
«Lo que no le pueden poner es una calle en un polígono industrial», advierte Jesús López-Terrados, que bautizó su negocio como Relojería Losada en honor al ilustre leonés y que se encarga del mantenimiento del reloj de la Puerta del Sol desde 1996.
El reloj conserva el 9% de su maquinaria original. Fue donado por el relojero Losada diez años antes de su muerte, cuando estaba afincado en Londres. En León, sí tiene una calle.
Fue todo un personaje. El más importante de su época. Fue relojero de reyes, nobles.... Hoy sigue esperando, en su caso para que la memoria histórica no quede en el olvido en Madrid.