Continúa el enfrentamiento entre las partes
Ministerio Fiscal, acusaciones particular y popular y defensas tienen posturas divergentes. Las primeras piden que se rectifique la sentencia y se condene a Gago a quince años de prisión como colaboradora y no como encubridora y que se decrete su ingreso inmediato en prisión, una vez que a pesar del alcance de la primera sentencia, se le ha permitido mantener la situación de libertad provisional.
Las defensas proponen que la pena de Montserrat se reduzca a ocho años de cárcel aplicando la atenuante de enajenación mental y que su hija Triana, en calidad de encubridora, sea puesta en libertad por la facultad que la ley concede para este tipo de comportamientos ilícitos cuando se trata de proteger a un familiar de primer grado. En el caso de la agente, propone la libre absolución por no haber tomado parte en ningún hecho delictivo, o subsidiariamente que la condena no vaya más allá del año y medio por encubrimiento.