150 euros por alimentarlas
Los responsables del consistorio recuerdan que uno de los métodos de control es la «lucha pasiva», con medidas como «la limpieza y cerramiento de solares y viviendas deshabitadas». Pero en el caso de las palomas, los veterinarios insisten en la necesidad de concienciar a los ciudadanos de que no se conviertan en «alimentadores que ponen a disposición de las aves importantes cantidades y de forma regular», desde las ventanas o en la calle. Los técnicos municipales insisten en que puede ocasionar multas de 150 euros por hacerlo.