En una parcela con unos requisitos muy concretos
El Ayuntamiento de León ya ofreció a Aemet la posibilidad de acoger una estación meteorológica, pero la alternativa lanzada ahora obligaría al consistorio a adquirir una estación propia que debería instalarse en una parcela de diez por diez metros y alejada cinco veces la altura del edificio más cercano en el caso de que sólo se destinara a medir las temperaturas y diez veces si también registrara el viento. La estación debería ajustarse a las exigencias y a la normativa de la Organización Meteorológica Mundial y ser automática. Una vez instalada, como explica Juan Pablo Álvarez, sería revisada anualmente por los técnicos de Aemet, que emplearían el instrumento de patrón, para garantizar que cumple con las exigencias y realiza mediciones correctas. «A algunos ayuntamientos les interesa que el dato salga en la web», indica el delegado de Aemet en Castilla y León para añadir que aún no se ha concretado «cómo se hará el convenio, si de forma individual o a través de la Federación Regional de Municipios y Provincias». Pese a todo, serían las propias entidades locales las «responsables» de las estaciones y de su mantenimiento y, al ser automáticas y cumplir todos los requisitos exigidos, los datos entrarían en la web de Aemet.