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«Hay que entender que la crisis vivirá entre nosotros para siempre»
IGNACIO FERNÁNDEZ HERRERO | Secretario provincial de CC OO en León

Ignacio Fernández dejará la secretaría provincial en marzo. RAMIRO
maría j. muñiz | león
El próximo mes Ignacio Fernández Herrero cerrará un ciclo de 12 años al frente de la Unión Sindical de CC OO en León, una etapa que define como «larga e intensa», de «desgaste interno, pero sobre todo por lo que ha llovido fuera». Considera que el debate fundamental es hoy entender que la crisis «vivirá entre nosotros para siempre»; y defiende que frente a los ataques de la reforma laboral «tan valioso es el diálogo como la acción». Lamenta que el esfuerzo del trabajador haya sido «desprestigiado» por un discurso político centrado en los emprendedores; y que la reforma laboral «nos haya acostumbrado a la vida precaria», aunque considera que esta situación tiene un plazo de vida. Considera también que el hecho de que «la política en España tenga un enorme afán devorador de rostros, que no llegan a madurar, nos lleva a la mediocridad».
Fernández derivó de la política al sindicalismo, donde se ha sentido mucho más cómodo, porque «no tenía ambición de medrar.» Y los objetivos en los dos ámbitos son distintos. El secretario provincial de CC OO analizó anoche en El Filandón, el programa que organiza Diario de León con La 8 Televisión, la necesidad de extender el debate, como el realizado el pasado año en su organización. «Hemos de repensar el sindicato, como todo lo demás. La sociedad ha mutado y el modelo es otro. Pero quienes toman las decisiones siguen actuando en claves muertas, como si las cosas pudieran volver a ser como antes. No es así. Si seguimos actuando con moldes de hace 40 años vamos a la deriva».
Entre las principales satisfacciones de su liderazgo deja haber convertido a CC OO en la primera fuerza sindical de la provincia; y como momentos difíciles «tres huelgas generales, que fueron como tres doctorados. Pero nos vimos obligados por la ruina, la pobreza y la desigualdad que se estaba imponiendo, y exigían respuestas». Defiende que de las protestas «siempre derivaron cosas positivas, aunque fuera como dique de actuaciones que se iban a llevar a cabo». Considera que la reflrma laboral es un fracaso político, porque «había acuerdos y propuestas que fueron ignorados sistemáticamente por los gobiernos de uno y otro signo».
Con los empresarios leoneses mantiene una «relación de confianza», aunque considera que son en general «poco emprendedores, tímidos, se limitan a sumarse a causas que ya están andando, y eso hace que no lleguen a tiempo. Además, suelen tener una visión cortoplacista». Desde el otro lado de la negociación, considera que la implicación de los trabajadores en los proyectos empresariales se produce, pero resulta difícil «cuando en el entorno laboral prima el sálvese quien pueda. Entre más humana es la relación entre la empresa y el trabajador más comprometido es el asalariado. Y ahora eso no pasa».
Defiende en todo caso que es el trabajo el que construye la sociedad. «Pero si nos falta la cama, el techo en lo personal, da igual lo que nos digan en lo laboral; y si falta el empleo, también acaba transformándonos en expatriados».
Ignacio Fernández consideró anoche que a corto plazo no se va a producir un cambio sustancial en la reforma laboral, aunque «la arquitectura parlamentaria sea diferente». Sin embargo, defiende que a medio plazo «es necesario tomar medidas. La reforma laboral nos ha acostumbrado a una vida precaria, al trabajo de cartón piedra. Pero eso tiene un plazo de vida. Es una economía de guerra; no volveremos a lo que había antes, pero habrá que encontrar una forma más aliviada, porque la situación actual estrangula».
Negociación colectiva
El líder provincial de CC OO destacó además que uno de los objetivos de la reforma laboral fue «poner patas arriba la negociación colectiva, priorizar los convenios empresariales sobre los marcos sectoriales, para desregular las relaciones laborales. Pero esa es una situación envenenada también para las empresas, porque las obliga a competir en desigualdad».
En este sentido, incidió en que «el sindicato está también para resolver los problemas en las empresas, para ayudar a solucionar conflictos que son más difíciles si no hay un interlocutor social».
Respecto a la implicación del sindicato, Fernández recordó que «se trata de una organización sociopolítica, no un sindicato sectorial. Es un sindicato de clase, y la función del secretario general es más estar en esta faceta que en la laboral, para eso están las federaciones sectoriales».
En todo caso, defendió la madurez y la experiencia. «La juventud y la espontanedidad son necesarias, pero es necesario aprender. No se puede pasar de jugar basket en el patio del colegio a la NBA, hay que aprender a parar, jugar y tirar». Sin miedo a la polémica, reconoce que «uno de los problemas tanto de las organizaciones políticas como sindicales es que son rehenes de sus organizaciones de juventud, que acaban tomando la organización por el camino marcado. Con esto no las critico, pero es un error pensar que las juventudes pueden controlar una organización». Sin querer concretar sus afinidades políticas, señaló que «no es lo mismo saber de ciencias políticas que hacer política. Es necesario el rodaje».

Germán Gavela, Ignacio Fernández, Roberto Núñez y Joaquín S. Torné en El Filandón. RAMIRO