LA OBRA INTERMINABLE ■ NUEVO CAMBIO DE PLANES
Silván emplaza la obra del Palacio de Congresos para «cuando se pueda»
Las ruinas de la azucarera se aislarán del recinto ferial con una «estructura envolvente».

Para que no se vean los muros huérfanos de la antigua azucarera se construirá una pantalla de separación con el ferial. RAMIRO
e.gancedo / á.caballero | león
El Palacio de Congresos «se hará cuando se pueda», según emplazó ayer el alcalde, Antonio Silván, quien insistió en que ahora el Ayuntamiento de León se centra en acabar el edificio anejo del Recinto Ferial para que pueda abrirse «en este 2017». No habrá más porque la rehabilitación de la antigua azucarera Santa Elvira «cuando las condiciones presupuestarias lo permitan», de acuerdo a la explicación del regidor de la capital leonesa, que no entró en que hay un agujero de más de 10 millones de euros entre el coste de la actuación que queda por ejecutar y los fondos que restan en caja sumados a las aportaciones pendientes.
El desfase se debe a los 6,7 millones de euros que el Ayuntamiento tuvo como pagar como indemnización a la UTE constructora, formada por FCC y Dragados, por la ralentización de los trabajos debido a la falta de aportaciones en tiempo y forma de la Junta, sobre todo, pero también del Gobierno y el propio consistorio. Por encima de esta cantidad, hubo que apuntar los 2,1 millones de euros de la subida del IVA, que pasó del 18 al 21%, y todavía hay que contabilizar los cerca de 4 millones de euros de la urbanización de la plaza. Esta última actuación está aún pendiente de que el arquitecto Dominique Perrault entregue la redacción del proyecto concreto, por el que pide cerca de 200.000 euros, y que con posterioridad se licite la obra.
Este contexto lo resumió Silván con el argumento de que «en política, las circunstancias y la realidad imperan», por lo que ahora toca «priorizar» la obra del Palacio de Exposiciones. Este equipamiento «de primera categoría a nivel mundial», como apuntó el alcalde, se rematará en los próximos meses, dado que ya sólo restan las instalaciones interiores, una vez acabada la cubierta fotovoltaica y las paredes acristaladas.
Pese a este apunte, Silván subrayó que «León nunca ha renunciado al Palacio de Congresos». Pero hasta que haya fondos, desveló que para camuflar las ruinas de la antigua azucarera se creará «una estructura envolvente» por el perímetro, que permita guardar «una estética uniforme» para todo el recinto. No supondrá, sin embargo, un cambio en el proyecto de «un gurú de la arquitectura internacional, Dominique Perrault», reseñó el alcalde.