León se suma a la causa de una segunda vida para la rampa

Francisco Valle, Francisco Castañón, Eduardo Tocino y Guillermo Bas, en la presentación. RAMIRO
l. u. | león
La plataforma para la preservación del puerto ferroviario de Pajares está decidida a llevar adelante el objetivo de salvar la rampa; de darle una segunda vida para que el valor histórico, cultural y patrimonial de una estructura pionera de finales del siglo XIX no acabe devorado por el olvido cuando el uso ferroviario ya no resulte prescindible. Valor emocional, también, para las generaciones que pudieron ver con otras perspectivas la vida desde que entró en servicio esa traza de 49 kilómetros (de Puente los Fierros a Busdongo) que vino a coser más León a Asturias, aunque desde la vertiente norte se observa con la versión de apertura contra la rémora de la cordillera. Sobre esa función versa el objetivo que la plataforma por la segunda oportunidad para Pajares presentó ayer a la sociedad leonesa. «Poner en valor ese patrimonio y crear una conciencia colectiva de necesidad de preservación y conservación del trazado; promover acciones encaminadas a la preservación del trazado y su mantenimiento en un uso, desarrollar iniciativas turísticas, culturales y de ocio en las comarcas implicadas; solicitar las diferentes formas de protección patrimonial que den cobertura futura a la preservación como son la Declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; declaración BIC o relación de inventario», resume Francisco Valle, portavoz de la plataforma sobre esta dedicación. Una de sus herramientas para propagar la idea es un documental fascinante sobre el estado actual de la traza, que desde 1884 no ha sufrido variación. He ahí otro valor. Sobre esto disertan Guillermo Bas, doctor en Historia, y Eduardo Tocino, experto en transportes y logística. Con la plataforma ferroviaria que quieren salvar.