Puñaladas mortales en Mariano Andrés
■ La larga noche de copas de dos amigos acaba en bronca entre ellos y apuñalamiento fatal ■ Discutieron en un club nocturno y a trescientos metros se produjo el homicidio ■ El agresor fue detenido apenas seis horas después.

Lugar en el que fue apuñalada la víctima, que cayó de la acera y quedó sobre el asfalto, junto a la señal del bus. F., OTERO PERANDONES
a.g.p./M.A.Z. | león
Un cuerpo yacía poco antes del amanecer en el asfalto de la a esas horas tranquila y silenciosa avenida Mariano Andrés. El hombre sobre el asfalto —rodeado de un gran charco de sangre— tenía 53 años y había recibido varias puñaladas antes de caer al suelo violentamente y propinarse un fuerte golpe en la cabeza. Eran las seis de la mañana y J.R.D.C. estaba muerto, mientras su supuesto agresor huía del lugar apresuradamente, según relató un testigo a la policía.
La historia de este crimen había empezado horas antes, al parecer con una larga noche de copas y diversión de amigos, que decidieron terminar la cita en el club nocturno de la calle Federico Echevarría. Allí, supuestamente bajo los efectos del alcohol, comenzaron a discutir acaloradamente y tuvieron que abandonar el local invitados por los responsables de seguridad de este conocido espacio de ocio. La discusión subió de tono y 300 metros más allá, a la altura del número 8 de Mariano Andrés, junto a una librería-papelería, supuestamente uno de los dos sacó su navaja y propinó al otro varias puñaladas, la más importante en el corazón. El cuerpo de la víctima sufrió un fuerte golpe contra el suelo, justo al lado de la señal de la parada del autobús.
La Policía Local llegó de inmediato a la zona tras recibir una llamada de alerta. Los servicios de emergencia del 112 se desplazaron hasta el lugar del crimen rápidamente y los facultativos únicamente pudieron ya certificar la muerte de J.R.D.C. La Policía Nacional montó de inmediato el dispositivo de búsqueda para capturar al supuesto autor del crimen y a recoger sobre el terreno todas las pruebas posibles, además de interrogar a testigos del club nocturno, los últimos en ver con vida al fallecido, para conocer qué ocurrió allí y por qué se desencadenó una bronca que acabó en tragedia.
Las pesquisas abarcaron el visionado de las cámaras de videovigilancia de la zona y otros detalles, según fuentes policiales. Los dos amigos, vecinos de la capital, eran conocidos por parte de ambos cuerpos policiales por diversos antecedentes. Las investigaciones en el lugar de los hechos se prolongaron alrededor de dos horas, momento en que los agentes abandonaron ya el lugar.
Antes de irse pidieron al propietario del kiosko de enfrente, ubicado a la altura del número 5 de Mariano Andrés, una botella de agua para limpiar el charco de sangre que se había formado en el suelo. Posteriormente, hacia las nueve de la mañana, una brigada de limpieza municipal se acercó hasta allí para completar las tareas y hacer desaparecer la sangre del asfalto y la acera.
El cuerpo sin vida de J.R.D.C. fue trasladado en un furgón forense hasta el Instituto de Medicina Legal, anexo al tanatorio de Eras, para practicarle la autopsia.
Seis horas después del crimen, fuentes de la Subdelegación del Gobierno confirmaron ya a mediodía la detención del agresor por parte de la Policía Nacional. Agentes registraron los domicilios de los dos amigos. El detenido está desde entonces en los calabozos de la comisaría. Hoy pasará a disposición judicial.