¿Qué ha pasado con los restos destapados en San Pelayo?
Demuelen el primer muro aparecido en la reurbanización de la zona.
A la izquierda, imagen de la cata tomada el miércoles en la que aparece el muro y a la derecha, la zanja ya sin el vestigio. RAMIRO
¿Aportaba información sobre el pasado de la ciudad y sus antiguos habitantes el muro aparecido con la primera cata arqueológica en la plaza de San Pelayo? Las obras para la reurbanización del casco histórico se encontraron el martes con el primer vestigio aunque ayer mismo ya fue demolido. El arqueólogo de Patrimonio de la Junta acudió a la plaza para proceder a la evaluación de los restos y elaborar el correspondiente informe, ya que es su área la encargada de supervisar todos los trabajos, junto con la arqueóloga de la empresa que ejecuta la actuación. Por su parte, el concejal de Obras, José María López Benito, ya avanzó que el programa de obras, que afecta a varias calles del entorno de Santa Marina, continuaría y que los trabajos no se paralizarán ya que «no se ha encontrado nada que no estuviera previsto».
La reurbanización de las tres calles del casco histórico exigen que se realicen catas arqueológicas antes de la actuación para determinar qué se esconde bajo el suelo y, además, ayudar a dilucidar parte del pasado de la ciudad. Junto con la plaza de San Pelayo, el programa de obras abarca Pablo Flórez y Serradores y se realizarán al menos cinco muestreos para evitar dañar cualquier vestigio.
El muro apareció con los primeros trabajos, a escasa distancia de la actual capa asfáltica y todo parecía indicar que era relativamente «reciente», lejos de la época en la que los romanos levantaron su campamento, aunque se estima que en la zona de San Pelayo podría haber estado el Praetorium, o la residencia del jefe de la legión. El nivel de la cata llevada a cabo en la plaza es superficial aún para llegar a los restos romanos, que se ocultan bajo los posos que la historia ha ido depositando sobre ellos siglo tras siglo.