La morosidad es de 3.601 euros
Los inquilinos morosos dejaron a sus arrendadores el año pasado en la provincia una deuda media de 3.601 euros, la segunda más elevada de la comunidad, sólo por detrás de Burgos, según consta en el Fichero de Inquilinos Morosos. En el último año los impagos a la hora de alquilar viviendas se incrementaron un 9,11%, lo que supuso el mayor crecimiento de Castilla y León (donde aumentó un 3,55%); y que también triplica prácticamente la subida a nivel nacional (3,96%). El aumento de la fórmula del alquiler durante los últimos años ha sido determinante, además, para que se produzca el aumento de la morosidad de los inquilinos, que desde 2007 se ha duplicado en los contratos leoneses. En la comunidad, los inquilinos morosos dejan sin pagar una media de 3.490 euros.