España exporta al mundo desde León las mejores técnicas contra ciberdelitos
El campus del Incibe atrae a 300 personas de 43 países como «foco de conocimiento», según Hernández.

El rector (de pie) inauguró el campus del Incibe, junto a Belisario Contreras, Antonio Silván, Virginia Barcones, Alberto Hernández y Juan Carlos Suárez-Quiñones. MARCIANO PÉREZ
p. infiesta | león
«Venimos para aprender técnicas y para mejorar la preparación en la lucha contra los ciberdelitos». Esa opinión del ghanés Kofi Boana la comparten gran parte de los 300 participantes en el Summer Boot Camp, que se celebra hasta el día 28 en la ciudad. Un encuentro de 12 días promovido por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), con sede en León, en colaboración con la Organización de Estados Americanos (OEA), que alcanza su tercera edición y al que acuden profesionales del ámbito político, administrativo, judicial y fiscal de 43 países, además de organismos reguladores y cuerpos legislativos que aspiran a formarse para poner coto a los crecientes incidentes en la Red.
De hecho, el director del Incibe, Alberto Hernández, cifró en 100.000 los delitos de seguridad que han detectado en los siete primeros meses del año. Un volumen en alza, porque «cada vez ocurren más cosas, cada vez se comparte más información y las inversiones realizadas en el instituto para mejorar la capacidad de atención están dando sus resultados».
Hernández reconoció que «todas las amenazas que vemos en el mundo real, ya están en el mundo virtual», sobre todo, las económicas, aunque de forma «más rápida, con menos riesgos de ser identificados y con un impacto mayor». Por eso la preocupación en esta materia es «por todo», y el campus abordará desde el uso ilegítimo de criptomonedas a la protección de los servicios en la nube. A su juicio, el estudio de aspectos legales y legislativos es clave, ya que «en Internet no existen fronteras, ni una legislación común», por lo que es «muy importante alcanzar consensos y puntos de acuerdo a nivel internacional para poder perseguir de una forma eficiente el ciberdelito».
También considera que reunir en la ciudad a representantes de América, África, Europa y Asia que «quieren venir a España a aprender ciberseguridad significa que se están haciendo las cosas bien en España, que se está desarrollando un foco de conocimiento y de confianza en nuestra labor que, además va a permitir que las empresas sean competitivas en el panorama internacional».
El director del Incibe valora que esa diversidad de público deseoso de formarse sobre las últimas técnicas en ciberdelincuencia «permitirá fortalecer las relaciones internacionales, dado que los retos que hay por delante ante la ciberamenaza requieren de una colaboración estrecha a nivel internacional».
También remarcó que España dispone de «unas fuerzas de seguridad que son referencia» y que «han permitido desmantelar organizaciones criminales», con ayuda del Incibe, que «une la capacidad investigadora y la de los técnicos».