La demolición ya libera los muros históricos
Más de dos meses de martilleo y de insistencia de la cizalla han dado como resultado la demolición que vino a jubilar al viejo Parador de León; el nuevo comienza con la rehabilitación de la estructura interior en la parte antigua, ahora ya liberada de cualquier vinculación con la estructura derruida; las máquinas ya han llegado al límite; en los muros exterior de la zona noble dejan ver la marca de la anterior alianza, que desde 1965 marcó una época de éxito incontestable para el turismo de calidad en la capital leonesa. La conclusión de demolición de ese edificio marca el salto de fase en la reforma de San Marcos; se acelerará la rehabilitación de los espacios de la zona histórica, donde se van a construir más de medio centenar de habitaciones (hasta ahora, la oferta en este espacio era de 26 habitaciones), y se abrirán nuevas áreas para la restauración con un respeto escrupuloso con la estructura singular del edificio; la reforma de esta primera fase afecta también a las estancias de recepción, cocinas, restaurante y salones en la primera planta y los sótanos. Se abrirán nuevos espacios hasta ahora cubierto por los forjados.