Un colectivo vulnerable a timos y a los aprovechados
Igual que algunos familiares, a veces, se desentienden de sus mayores, otros se acercan de forma intencionada «para aprovecharse y les van sacando sus ahorros y su pensión», explican los agentes del Grupo de Mayores. Es la famosa atracción por la herencia, que genera rifirrafes tremendos. El colectivo de mayores es muy susceptible también, según han detectado, a los timos. El tocomocho, el abrazo solidario, el nazareno han permitido hurtar hasta 4.000 euros de una vez a los incautos.
El Gruma destaca el asunto de un señor que vivía en la zona de Altollano, al que llegaron alertados por el técnico social, que sospechó de los cuidadoras. «El hombre autorizó a la hija de la casera a ponerse con él en la cartilla. Poseía 50.000 euros de ahorros y se lo fueron sacando a razón de 2.000 euros al mes. Además, cobraba 1.110 euros de pensión mensual y la casera le ‘quitaba’ los 400 euros de alquiler y la hija 700 por darle de comer, así que el día 2 de cada mes, el señor se quedaba con 10 euros».
El Gruma reconoce que, aunque moralmente estas acciones son reprobables, desde el punto de vista legal no se puede hacer nada. No obstante, contactan con los bancos parta que si ven a un mayor sacar una gran cantidad de dinero o movimientos extraños, no le autoricen o les avisen. También acompañaron a un juicio a una mujer intimidada durante años por una señora de una saga gitana muy conocida, que empezó llamando a su casa para que la diera una propina y acabo exigiendo cada vez más. La suma de las ‘propinas’ alcanzó los 20.000 euros.
«Llegaba justo el día de cobro cada mes y la intentaba engatusar al principio diciéndola, qué guapa estás hoy, qué mal lo estaba pasando porque no tenía para pagar la luz, para comida, déjame pasar. La señora le contestaba que ya le había dado mucho y la otra insistía: vamos, dame, que tú cobras mucho». Lo supieron, porque los agentes esperaron un día dentro de la casa de la intimidaba en Conde de Saldaña y lo oyeron.