JUSTICIA
Lesmes recalca que ni las leyes ni las instituciones son inalterables
El presidente del Tribunal Supremo evoca el papel de la Constitución

Francisco Pardo, Carlos Lesmes y José Ángel González. MARCIANO PÉREZ
En 1978 ETA mataba a diario, había 27 rumanos en toda España, el salario mínimo interprofesional era de 13.000 pesetas y un piso costaba dos millones. El 88% de los españoles votó por dejar «atrás el infierno». Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo puso en valor ayer el papel de la Policía Nacional en la defensa de la Constitución, en la segunda jornada del ciclo de conferencias organizado por el Cuerpo Nacional de Policía para conmemorar los 40 años de la Carta Magna.
«La democracia no puede constituirse sobre andamiajes que dividen a la sociedad. Debe hacer frente al peligro que suponen los planteamientos populistas y divisores», explicó, tras ser presentado por Francisco Pardo, director general de la Policía.
«Ninguna institución es inalterable ni ninguna ley es irrevocable. Ningún pacto, por muy sólido que sea puede atar a la posteridad. Una constitución democrática, y la nuestra lo es obliga a que cualquier modificación esté sujeta a las normas democráticas», señaló Lesmes, acompañado en el estrado por José Ángel González, director adjunto operativo del CNP.
«El poder judicial y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad dfel Estado cumplen misiones diferentes pero que han de estar coordinadas. La división de poderes es fecunda pero quizás hoy es excesivamente simplista. La colaboración es el terreno del respeto recíproco», señaló Lesmes.
«Las pasarelas son aconsejables en la separación de poderes y la colaboración entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Consejo General del Poder Judicial son el mejor ejemplo. Convenios y protocolos han permitido luchar contra el crimen», dijo antes de ennumerarlos. «El de cooperación en materia de drogas ha sido fructífero. También contamos con un nuevo convenio de gestión de ruedas de reconocimiento. Gracias al convenio con Interior se ha conseguido evitar disfunciones. No debemos olvidar que la Ley de Enjuiciamiento Criminal ha sido actualizada a golpe de jurisprudencia. Muchas normas siguen diciendo lo mismo, pero ahora hacemos lecturas diferentes».
«Cualquier proceso penal actual», señaló «tiene muy poco que ver con los que se desarrollaban a principios de los años 60. Y ahí la Constitución ha sido fundamental. Numerosas reformas legales se han producido al rebufo de una sentencia del Tribunal Constitucional, como la reforma de la prisión preventiva. Es imprescindible contar con una policía judicial que atesore formación adecuada. Pero Es cada juez de instrucción quien debe de establecer los necesarios mecanismos de cooperación con la Policía Judicial. Sin ella, sería misión imposible». Para finalizar dijo: «Esforcémonos todos desde el respeto y la tolerancia para explicar el formidable legado de nuestra Constitución».