RECORTES EN EDUCACIÓN
La Junta se ensaña con León con la eliminación de doce puestos docentes
Es la provincia que vuelve a perder más plazas y que se suman a las 131 de los últimos tres años.

Uno de los colegios de la capital leonesa. RAMIRO
Oficialmente, la provincia de León ya cuenta con una docena de puestos de maestros menos. Empleos que se verán reducidos efectivamente el próximo curso y que se suman a los 131 que ya se han perdido en los últimos tres cursos. La Consejería de Educación ya ha cerrado la negociación con los sindicatos de cara a las plantillas del próximo curso y León vuelve a ser la provincia más perjudicada, en este caso junto con Zamora. Ambas pierden una docena de puestos, seguidos de los diez de Salamanca y los tres de Ávila. Por contra, en Valladolid se crearán 29 nuevos puestos para docentes, siete más en Burgos, seis en Palencia y cinco en Soria.
En León, se han perdido exactamente once puestos de los maestros que se fueron a los institutos cuando se implantó la ESO, a los que se suman otros 16 puestos que se perderán en colegios y 18 en institutos. Por contra, la Junta crea nueve plazas para profesores en colegios donde ha crecido la matrícula, 18 en el caso de los institutos y cinco en los centros de FP a los que se suma otro más en Educación Especial. El balance final, doce puestos menos, aunque la propuesta inicial de la Junta era la reducción de 19. En la provincia este año sólo se crean dos unidades más, que serán en el colegio de La Virgen del Camino y en el Benito León de Santa María del Páramo.
«Los criterios por los que se produce la creación o supresión de plazas, negociados, pero no consensuados en mesa sectorial de Educación, siguen siendo unos criterios restrictivos, basados más en criterios económicos que educativos», recalca la presidenta del sector autonómico de Educación en Csif Castilla y León, Isabel Madruga. Los sindicatos siempre han reclamado a la Junta que tenga en cuenta que la buena oferta de los centros educativos es otra forma de fijar población en el medio rural y que estos alumnos deben tener las mismas posibilidades de elegir, por ejemplo optativas, que los estudiantes que residen en ciudades. Sobre la despoblación, Isabel Madruga remarca que el proceso de plantillas que acaba de finalizar no favorece la estabilidad de las plantillas docentes en los centros, empeora las expectativas laborales del profesorado y limita sus derechos.
Desde Csif vuelven a reclamar a la Junta «que se negocien debidamente las implantaciones de programas estrella» y Madruga añade que es preciso realizar, de forma «urgente un análisis objetivo de las necesidades existentes en cada centro, dotando a cada uno de la plantilla de profesorado necesaria para dar respuesta a las necesidades reales del alumnado, acercando así la plantilla orgánica a la funcional, favoreciendo la estabilidad del profesorado y dejando de computar solo números, cuando debemos hablar de una respuesta educativa realmente eficiente, dejando de lado las imposiciones presupuestarias y las políticas de recortes», explica.
Madruga insiste en la necesidad de mejorar la atención a la diversidad, revisando la actual aplicación informática, restrictiva y clasificatoria, que no tiene en cuenta las necesidades reales del alumnado. En este sentido, Csif recuerda que el segundo Plan de Atención a la Diversidad «está en dique seco, puesto que se sigue esperando que se incrementen los recursos necesarios para esa atención a la diversidad, que parecía que se acompañarían a ese plan».