ESPAÑA
Una jornada de baja participación

Los líderes de CC OO y UGT al finalizar ayer la marcha en Madrid. JUANJO MARTÍN
«Con votar un día no se soluciona todo». Con esta clara advertencia el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, puso ayer el énfasis en el riesgo de que la holgada victoria electoral del PSOE de Pedro Sánchez y las posibilidades reales de conformar un Gobierno de izquierdas puedan terminar desactivando de alguna forma las movilizaciones sociales. De hecho, es justo lo que se vivió en gran parte del país durante las 75 manifestaciones convocadas por los dos grandes sindicatos con motivo del 1 de Mayo. Y es que las marchas reivindicativas de este Día Internacional de los Trabajadores registraron una de las participaciones más bajas de los últimos años. Según los organizadores, en las dos principales celebradas en Madrid y Barcelona participaron unas 30.000 personas en cada una —aunque la Policía rebajó esa afluencia a poco más de 5.000—, unos niveles que no se veían desde 2007, esto es, antes del estallido de la gran crisis económico-financiera.