Se traslada a Sáenz de Miera y funcionará en siete meses
El acuerdo entre el PP y la UPL desbloquea el fin del surtidor de Padre Isla
La gasolinera de Repsol en la avenida Padre Isla -uno de los dos surtidores que aún dan servicio en el centro de la capital- desaparecerá del paisaje urbano en siete meses trasladándose a

Imagen del surtidor de Repsol en Padre Isla con más de un siglo de vida
Después de que a finales de abril el concejal de Urbanismo, Cecilio Vallejo, diera por bloqueado el traslado de la gasolinera de Padre Isla a Sáenz de Miera por no contar con el apoyo de leonesistas y socialistas al convenio negociado con Repsol, en la última comisión de Urbanismo UPL decidió finalmente apoyar a sus socios, logrando así este punto en el pleno la mayoría absoluta necesaria. En este sentido, Vallejo explicó ayer que después de negociar con los leonesistas y reiterarlos la necesidad de desterrar la gasolinera de Padre Isla para evitar los inconvenientes a peatones y vehículos, así como para los edificios próximos ante las precarias condiciones de seguridad, finalmente pudo convencerlos. El acuerdo fue ratificado por el equipo de gobierno en el pleno del viernes, mientras que los socialistas reiteraron su oposión, no por el traslado en sí mismo, sino por las condiciones del convenio. La gasolinera de Repsol comenzará a funcionar en siete meses en su ubicación de Sáenz de Miera, entre las piscinas y la estación de autobuses. Antes, la compañía deberá firmar un convenio con el Ayuntamiento. La operación supondrá una concesión a la petrolera para construir y explotar un surtidor durante 50 años. El área de los depósitos ocupará 10 metros cuadrados y Repsol aportará a las arcas municipales 360.000 euros (60 millones de pesetas) en concepto de canon anticipado, más 0,7 pesetas por litro a partir de los dos millones suministrados.