Patrón de los viajeros
En escasamente un par de meses todos los autocares tenían su salida y terminación en la nueva estación, acogiendo en las instalaciones recién inauguradas a todas las empresas que había por entonces en la ciudad, algunas ya desaparecidas. Así, a vuelapluma, recordamos las siguientes: Autocares Franco, Álvarez, A.G.V., Hermanos vivas, Remigio García, Alsa, Calecar, Fernández San Martín, Linecar, Ramos y Reyero. La empresa Fernández sería la última en incorporarse, utilizando sus instalaciones de Cardenal Lorenzana y presentando en su día un recurso a la Consejería de Fomento de la Junta, dada su negativa al traslado. Con respecto a nuestro protagonista San Cristóbal, patrón tradicional de los viajeros, nació en Siria o en Palestina allá por el siglo III, sufriendo martirio en tiempos del emperador Decio. Según cuenta una antiquísima leyenda oriental, aquel guerrero pagano converso se llamaba Reprobus y sufrió una cruel tortura por no querer renegar de su fe cristiana. Precisamente, tras su conversión a la doctrina de Cristo se ocupaba de transportar viajeros sobre sus hombros, atravesando ríos y torrentes. Cierto día, un niño le pidió que le cruzara y así lo hizo San Cristóbal, aunque según avanzaba por el río notaba que el niño se iba haciendo cada vez más pesado. Cuando se quejó de aquel peso que le abrumaba pese a su hercúlea fuerza y colosal estatura, la respuesta es que llevaba el peso del mundo sobre su espalda, en la persona del mismo Cristo. Así se le representa habitualmente en los motivos artísticos, llevando al Niño Jesús a sus espaldas. Como último dato, su fiesta en el santoral de la iglesia católica se celebra cada 10 de julio, asociada a ese sector de transportistas que tanto tienen que ver con la calle leonesa que lleva su nombre.