El subdirector implicado en los hechos vuelve a su puesto de trabajo, del que fue apartado durante la investigación
Caja España da carpetazo al expediente sobre filtración de datos
Una vez finalizada la renovación parcial de los órganos de gobierno de Caja España y consolidada la mayoría de las fuerzas afines
José Martínez Escanciano, director de Organización e Inmovilizado y subdirector general de Caja España, retornó a su puesto de trabajo el pasado día uno, después de haber sido apartado del cargo tras las conclusiones del informe interno elaborado por la propia institución sobre las irregularidades denunciadas durante el proceso electoral. La Comisión Electoral de Caja España ordenó la creación de una Comisión de Investigación con motivo de la denuncia presentada por la lista de impositores respaldada por UGT, al llegar a la sección sindical de esta central en la Caja un disquete anónimo que contenía información confidencial sobre los impositores con derecho a voto en las elecciones para la renovación de consejeros en la asamblea general de la entidad. El disquete, según acusaciones mutuas, fue utilizado por varios de los partidos políticos y sindicatos que participaron en el proceso electoral. En la Comisión de Investigación participaron los directores de Planificación y Control, Asesoría Jurídica, Informática Corporativa y Auditoría Interna de Caja España, además de consultores de SIA, empresa independiente que analizó técnicamente los equipos informáticos. Según las conclusiones de esta comisión, Martínez Escanciano era el principal implicado en las presuntas irregularidades, ya que dio órdenes de que todo el proceso electoral pasara por él. También se comunicó en este informe que en el ordenador del director de Organización se habían realizado copias de las listas de datos confidenciales el día en el que se celebró el sorteo de impositores con derecho al voto, entre otras conclusiones. Martínez Escanciano contestó a este informe con otro realizado por tres empresas informáticas en el que se demostraba que los datos informáticos considerados por la Comisión de Investigación como prueba concluyente podían ser fácilmente manipulables, a la vez que acusó a sus compañeros de la dirección de la Caja de realizar el informe con la única intención premeditada de acusarle a él. El director de Organización e Inmovilizado fue apartado de su cargo como consecuencia del informe, pero siempre defendió su inocencia. El pasado martes el director general de Caja España, Eravisto del Canto, pidió al renovado consejo de administración de Caja España que Martínez Escanciano volviera a ocupar su puesto, ya que el expediente interno se había cerrado sin pruebas concluyentes contra él. Con esta decisión Caja España da por zanjada la polémica por las presuntas irregularidades ocurridas durante el proceso electoral, que llevaron a los grupos afines al PSOE a solicitar reiteradamente la anulación de la renovación de los órganos de gobierno y la repetición de los sorteos para determinar a los electores.