León sigue 10 puntos sobre la media nacional en tasa de tuberculosis
Una erradicación lejana
Los múltiples programas de prevención y control sobre la tuberculosis puestos en marcha por la Consejería de Sanidad no han podido vencer a la historia. León sigue diez puntos

El Hospital Monte San Isidro es centro autonómico de referencia para la tuberculosis
La última actuación de la unidad de epidemiología del Servicio Territorial de Sanidad llevó al control preventivo a todos los niños de una guardería de Ponferrada donde se detectó un caso positivo de bacilo de Koch en un bebé de dos años. Es un caso extraño, reconoce el coordinador del programa en el Servicio Territorial de Sanidad, Segundo Tejedor, por la edad del enfermo. Porque la tuberculosis en León está ligada a la silicosis y al trabajo en las minas y es esta unión la que hace que pese a los programas de prevención y control, la provincia siga manteniendo uno de los ratios más altos de prevalencia de la comunidad y la enfermedad siga considerándose endémica. Los casos diagnosticados en la provincia corresponde, casi en su mayoría, a ancianos con antecedentes de otra patología pulmonar, aunque están apareciendo algunos nuevos contagios vinculados a la presencia de inmigrantes. Tendencia a la reducción La tendencia desde 1985 -explica Tejedor- es a la reducción de la incidencia de la tuberculosis aunque no descarta que este descenso pueda deberse a una menor declaración ya que sólo los centros públicos dan a conocer los cultivos positivos. En los últimos siete años se ha reducido la tasa desde 50 casos por cada cien mil habitantes a los 28 actuales. El pasado año, según los datos facilitados por este servicio, se diagnosticaron en León 144 casos de tuberculosis pulmonar y 28 de otros tipos de tuberculosis, pleural o gangrenal, generalmente. Esta cifra significa una tasa de algo más de 28 casos por cada 100.000 habitantes cuando la media de la comunidad y del territorio nacional apenas supera los 18 diagnósticos por cada 100.000 personas. Melilla (con 58), Ceuta, A Coruña, Ourense, Zamora y Guipúzcoa son los únicos territorios que superan a León en prevalencia de los contagios. Hasta el mes de julio se habían diagnosticado, e investigado por los contactos, 88 casos de tuberculosis pulmonar y otros 30 de otras clases. La vacunación Asturias, un tradicional foco de tuberculosis por las explotaciones mineras, ha conseguido reducir ahora su tasa a 25 casos por cada cien mil habitantes. En esta comunidad es en la única en la que se realizan vacunaciones, algo que en Castilla y León no ocurre porque, según explica Tejedor, la protección total no está demostrada y la relación entre beneficio-riesgo aún no aconseja la inoculación. El programa de actuación puesto en marcha por la Junta de Castilla y León ha variado en los últimos años con el objetivo de hacerlo más efectivo. Así, son ahora los médicos de cabecera los responsables de realizar el seguimiento de los enfermos a quienes se diagnostica una infección. Ante la sospecha de esta enfermedad, el médico realiza un mantoux, una radiografía de tórax y análisis de esputo. Si el cultivo es positivo, se remite al paciente al neumólogo para la confirmación del diagnóstico. Tras éste, se inicia un tratamiento con no menos de tres fármacos antibióticos y de una duración de seis a doce meses. El médico de cabecera será el responsable de realizar las pruebas de control de los contactos siguiendo una serie de círculos. Primero, los contactos íntimos (familia y allegados), contactos habituales (compañeros de trabajo, por ejemplo) y esporádicos. Si en la primera serie no se encuentra ningún caso positivo no se continúa con las siguientes, precisa Tejedor. En las ocasiones que, como en Ponferrada, se trata de una institución cerrada son sometidos al control todos los residentes o alumnos. Este protocolo ha llevado a hacer un análisis de todos los ancianos en una residencia de León capital en este año. Hasta la última reestructuración, el dispensario de las enfermedades del tórax, en la calle Independencia, ejecutaba este protocolo. Aunque se han detectado algunos casos vinculados a la presencia de inmigrantes en León, no se puede achacar a esta circunstancia un incremento de los casos como tampoco se vincula, pese a la conexión directa, la patología pulmonar a la infección del virus del sida ya que los enfermos con ambas patologías entran en el protocolo de la segunda y ni siquiera aparecen en las estadísticas por el bacilo de Koch.