Las empresas del sector podrán mantener la carga de trabajo
La inversión para obra pública echará el freno este 2025
Los contratistas cierran un 2024 «mejor de lo esperado» al licitarse 2.400 M¤ en CyL

La previsión para la obra pública es que va echando el freno.
La inversión en obra pública echará el freno en Castilla y León durante 2025, año en el que la Cámara de Contratistas calcula que rondará los 2.200 millones de euros. Se trata de una cifra ligeramente inferior a la de 2024, pero que sin embargo permitirá a las empresas del sector mantener la carga de trabajo y, por tanto, sus plantillas. No obstante, se quedará por debajo del mínimo de 3.000 millones que el sector demanda para las infraestructuras de la Comunidad.
Todo ello se produce en un escenario incierto en lo político, sin presupuestos ni del Estado, ni de la Comunidad, que dificultan la planificación por parte del sector privado, según explicó el presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León, el empresario Enrique Pascual. Las cifras que manejan en su servicio de estudios indican que 2025 supondrá un pequeño retroceso para la inversión en obra pública.
«Tenemos todas las prevenciones del mundo, porque existe mucha inestabilidad en lo político, pero también en lo económico y en lo social. Esta volatilidad, con la posibilidad de que haya elecciones tanto en la Comunidad, como en el país, no auguran un año tan positivo como 2024», reflexionó el representante de los contratistas de Castilla y León.
De esta forma, estiman que se licitarán unos 2.200 millones en 2025, una cifra elevada con respecto a otros ejercicios pasados, pero ligeramente inferior a la prevista para 2024, lo que supone interrumpir la tendencia alcista de los últimos tiempos. «No queremos dar un paso atrás ni para coger impulso», dijo Enrique Pascual, quien apostilló: «Siempre queremos más».
Los augurios no tan positivos para el nuevo año, sin embargo, no pondrían en apuros a las constructoras de Castilla y León que contratan con la administración obras. «Tenemos asegurada la carga de trabajo», dijo puesto que explicó las infraestructuras de la Comunidad requieren unas inversiones estructurales que no se pueden recortar aunque no haya nuevos presupuestos.
Sin embargo, la Cámara de Contratistas sí lanza un aviso a las administraciones —local— autonómica y central— puesto que advierte de que si no se incrementan los volúmenes de licitación no se podrá atender las necesidades del territorio. Además, su presidente señaló que los gobiernos han aprendido la lección de que el sector de la construcción es necesario mantenerlo porque es «muy intensivo» en mano de obra y un «proveedor de primer nivel» en materia de impuestos.
Por el contrario, la recta final de 2024 tenía guardada una sorpresas «positiva» para los contratistas, pues al inicio del ejercicio las previsiones de la entidad eran «peores» respecto a cómo ha terminado con una licitación de 2.400 millones, similar a 2023.