Diario de León

El ILS de La Virgen es de categoría I, la que menos precisión ofrece en cuanto a visibilidad y techo de nubes

El sistema para apoyar el aterrizaje en el aeropuerto de León no es eficaz con niebla

El piloto es quien toma la decisión final de desviar el vuelo si cree que no tiene todas las garantías

Imagen tomada ayer en el Aeropuerto de León, rodeado por la niebla. ramiro

Imagen tomada ayer en el Aeropuerto de León, rodeado por la niebla. ramiro

Publicado por
A. Calvo
León

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La niebla ha vuelto a poner en evidencia que el sistema de ayuda a la aproximación y al aterrizaje del Aeropuerto de León no es suficiente para las necesidades de las instalaciones cuando no hay buena visibilidad, que es precisamente cuando es más necesario este sistema. De hecho, ha vuelto a ser en plena campaña de vuelos navideños, una de las más fuertes de todo el año junto con el verano, cuando el ILS, siglas en inglés con las que se denomina a ese sistema que sirve de guía en condiciones adversas a tomar tierra o a despegar, ha demostrado que no ofrece la seguridad necesaria para las operaciones de despegue y aterrizaje, lo que provoca que finalmente los pilotos decidan desviar el vuelo, generalmente a Asturias. El ILS de León es de categoría I, la más baja de las existentes en relación con la precisión y a la opción de tomar tierra con menor visibilidad o el techo de nubes. Se instaló en 2005, costó 1,5 millones y obligó a aumentar la pista en 450 metros.

Desde el Aeródromo Militar de León incidieron ayer que el ILS, que sufrió una avería el pasado año, está completamente reparado y teniendo en cuenta que la última calibración del sistema se realizó por el Centro Cartográfico y fotográfico del Ejército del Aire y del Espacio en septiembre de 2024 su vigencia está prevista hasta marzo de 2025. Además, inciden en que desde entonces «no se ha producido ninguna avería que haya implicado baja en la operatividad del sistema». Las mismas fuentes concretan que existen diferentes categorías de ILS, dependiendo de los requisitos de visibilidad y el techo de nubes.

Las categorías de estos sistemas de apoyo a la navegación se dividen en I, II y III. En el caso de León, con categoría I, el sistema permite realizar aproximaciones con unas condiciones de al menos 200 pies (60 metros) de techo de nubes y más de 550 metros de visibilidad. «Los ILS categoría II y los ILS categoría IIIA, IIIB, y IIIC, progresivamente, van incrementando la precisión y permiten aterrizar con menor visibilidad y con techos de nubes más bajos», concretan. Por ejemplo, en España, los tres aeropuertos con mayor números de operaciones (Madrid, Barcelona y Palma) cuenta con sistemas de mayor categoría.

Junto con el sistema de apoyo a la navegación, cada aeropuerto dispone de radioayudas para la aproximación y aterrizaje, junto con cartas de aproximación por instrumentos aprobadas y específicas para ese campo publicadas en el AIP España (Publicación de Información Aeronáutica), que identifican exactamente la distancia y altura mínima hasta las que, por consideraciones de seguridad, puede progresar una aeronave en aproximación instrumental para poder completar visualmente la aproximación y aterrizar, dicen.

Un equipo en tierra que emite señales que analiza el piloto 
El aeropuerto de León cuenta con otra ayuda de aproximación un VOR, una radioayuda de menor precisión que el ILS, aunque este es el más fiable. El ILS cuenta con un equipo en tierra que emite señales y que el equipo a bordo del avión procesa para mostrar al piloto para navegar. El ILS guía al piloto horizontalmente y verticalmente hacia la pista del aeropuerto hasta que el piloto pueda conseguir suficientes referencias visuales para aterrizar visualmente. «Es decir, un ILS guía al piloto hasta una altura específica sobre el terreno, en la que tiene que obtener referencias visuales para poder aterrizar; y si esto no ocurre, el piloto debe frustrar la aproximación a la pista de aterrizaje, para intentarla de nuevo o proceder a un aeropuerto alternativo», dicen. Diez vuelos cancelados desde el viernes

Desde el pasado viernes, según fuentes de Aena, se han cancelado diez vuelos, ya que una vez que se produce el desvío de un avión ya sea de aterrizaje o despegue, se anula la operación contraria. Los vuelos que tienen como destino León, una vez toman tierra, vuelven a regresar a su punto de origen con nuevos pasajeros, con lo cual, cada uno de los aviones que finalmente no aterriza en La Virgen ya despegaba directamente desde Avilés Así, el viernes estaban previstas tres operaciones que fueron desviadas, con lo que las operaciones asociadas también se realizaron desde allí, de igual forma que el domingo se produjeron dos desvíos, que a su vez, volvieron a operar desde Asturias. Las mismas fuentes de Aena confirmaron que a pesar de la niebla de ayer, el aeropuerto leonés registró cuatro operaciones: dos despegues y dos aterrizajes. El año pasado, también en Navidad, una avería en el ILS junto con la intensa presencia de la niebla provocaron el desvío de 16 operaciones. El hecho de que ayer sí pudieran operar cuatro vuelos se debe, como precisaron hace un año desde Aena y el Ejército del Aire y del Espacio —titular de las instalaciones aeronáuticas que están abiertas a operaciones civiles— a que la decisión final en condiciones adversas la tiene el piloto, quien tiene en cuenta las opciones que le ofrece el sistema de aproximación y apoyo a la navegación. De este modo, si el piloto considera que no cuenta con todas las garantías toma la decisión de desviarse hacia otras instalaciones, que en el caso de León suele Asturias. Esto obliga a los pasajeros a tomar un autobús.
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