El comité provincial de la formación insiste en que se trata de una «opinión personal»
Vox León cierra filas en torno a Abascal tras las críticas de Gallardo
Pollán, Herreros y Machín inciden en que quien no esté conforme «tiene la puerta abierta»

Carlos Pollán durante la vsita de la Mesa de las Cortes al Ayuntamiento de Astorga.
Vox León cerró filas y respaldó tanto la organización del partido como a su líder nacional, Santiago Abascal, tras las críticas de Juan García Gallardo, quien se negó a firmar el acta de expulsión de los procuradores Ana Rosa Hernando y Javier Teira, quienes reclamaron primarias para los cargos provinciales así como más transparencia y democracia interna en la cúpula de la formación. El que fuera vicepresidente de las Cortes anunció poco después su dimisión alegando también discrepancias con la dirección nacional y esa falta de democracia interna, además de falta de «reciprocidad» en la «lealtad» hacia Abascal.
«Respeto profundamente a Juan García Gallardo, pero no comparto su motivación. La estructura del partido es la misma desde su fundación y sus argumentos no los comparto», dijo ayer el presidente de las Cortes de Castilla y León y miembro del Comité Ejecutivo Provincial de Vox León, Carlos Pollán. En la misma línea se manifestaron también la presidenta del partido en León, Mercedes Machín, y la portavoz de Vox en el Ayuntamiento de León, Blanca Herreros, también miembros del comité provincial, quienes incidieron en que las palabras de Gallardo «son una opinión personal», que ellas no comparten.
Desde Vox León se apuntaron a que en todos los partidos «hay discrepancias organizativas o ideológicas, pero se hablan, y el que no esté conforme con ellas tiene la puerta para irse». Pollán va un paso más allá y recordó a Juan García Gallardo que a pesar de que otros partidos emplean fórmulas diferentes, en Vox son los propios afiliados quienes eligen al comité nacional. «Hace menos de un año hubo votaciones y más del 93% de los votos respaldó a Abascal, no sé dónde ve él la ausencia de democracia», añadió, para incicir en que él debía acatar la orden del Consejo de Dirección de expulsar a los dos procuradores por «faltas que se consideran graves» y qué Gallardo, como portavoz, era el responsable de hacerlo, algo a lo que se negó, con lo que tras la expulsión de los dos procuradores anunció su dimisión al lunes siguiente. «Lo ocurrido es una muestra más de la democracia del partido», incidió Carlos Pollán
La presidenta provincial de Vox insistió en valorar «muy bien la gestión de Abascal, porque tiene las cosas muy definidas y muy claras, yo no tengo nada que en contra, no tengo motivos», porque además considera que los estatutos del partido establecen que es el comité nacional el que rige el partido «y en ningún caso yo no me siento poco valorada», después de que Juan García Gallardo apuntara que desde Madrid no se cuidaba «el capital humano» de la formación política.
«Aquí no hay barones regionales, hay una estructura nacional y provincial. El partido funciona así», explicó Carlos Pollán, con lo que como recordó Blanca Herreros, los movimientos del partido en Valladolid no tendrán consecuencia alguna en la formación verde a nivel provincia de León.
Ayer mismo, la concejala de Vox en el Ayuntamiento de Palencia Sonia Lalanda también recibió la notificación del Comité Ejecutivo Nacional en la que se la informaba de que era expulsada de la formación por manifestar su desacuerdo con algunas decisiones del partido. El mismo Abascal declaró ayer que «tiene que explicar a sus dirigentes que es importante que dejen de mirarse el ombligo» y recuerda que nadie es imprescindible en la formación, que las personas que la conforman son «instrumentos al servicio de un bien mayor», tras la salida de Juan García-Gallardo entre críticas a la dirección nacional.