León sucumbe al cortejo de los antruejos
Los trajes más arcaicos del carnaval toman la capital leonesa con sus pieles y sus cuernos, telas blancas y tiras de colores y mucha máscara, que más que esconder desvela las raíces de unas celebraciones ancestrales

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
Los antruejos que recorren las principales calles de León acumulan a sus espaldas siglos de historia. Muchos tienen su origen en antiguos ritos prerrománicos que han sobrevivido al paso del tiempo y a la llegada de nuevas tendencias gracias al fervor de los vecinos de los pueblos que han sabido conservar esas costumbres arcaicas que dan el salto al recogimiento de la cuaresma.
Hace poco más de una década que los sacos, las telas blancas, las osamentas, las máscaras y las maderas se adueñaron del martes de carnaval en León y este martes volvieron a conquistar la capital. Desde el Palacio de Exposiciones, los toros y los toreros de Alcoba de la Ribera fueron abriendo camino al resto de los personajes que llegados desde diferentes puntos de la provincia decidieron sacar al León más tradicional y arcaico a la calle para demostrar cómo era el antiguo carnaval, poner de relieve ese origen de antiguas costumbres.
Tras Alcoba, los madamitos de Cimanes del Tejar y tras ellos, los toros y los guirrios arropados por la multitud de personajes que componen el antruejo de Velilla de la Reina. El entroido de Pombriego, con sus burras y su toro, los zafarrones de Riello y los jurrus y las birrias de Alija del Infantado. Después, los zamarrones, la vieja, el oso, el domador o las damas de Riaño y los campanones de Pozos de Cabreira nutrieron un desfile que cerraron el entiñador, la tarara o los guirrios y los toros de Carrizo de la Ribera. En total, más de 400 personas se escondieron bajo los trajes que han ido recuperando o confeccionando bajo el rigor de las antiguas costumbres en talleres.
El desfile tradicional del viejo carnaval es algo vivo y los que se arriesgaron a salir a calle, a pesar de la amenaza de lluvia, vivieron en sus carnes esas tradiciones cuando los guirrios de Velilla cogían a las chicas para hacerlas saltar por encima del toro, cuando algún cuerno se acercaba demasiado a una cara, le rozaba una vara o una pierna era enganchada por una tenaza. Esa es la tradición del Carnaval que desde hace años toma la calle de León para recordar de dónde vienen los coloristas trajes actuales. De aquellos disfraces hechos con pieles, telas blancas, papeles de colores o maderas que con sus ritos vinculados a la tierra y a la naturaleza.
Desde el Palacio de Exposiciones a los pies de la Catedral, pasando por Ordoño, los personajes del antruejo, del antroido o del entroido, entre otras variantes, fueron haciendo sus fechorías a diestra y siniestra al ritmo de chiflas, tamboriles y también castañuelas, pero muchos de ellos armados con sus cencerros y sus esquilas, que hacían sonar mientras saltaban y corrían, moviendo en sus manos silenciosas vejigas hinchadas o matracas. Porque el antruejo también es ruido, es ruido que resuena con eco en los carnavales actuales y que en los últimos años ha resurgido como ave fénix de las hogueras y los fuegos que alimentan la tradición, como símbolos que cada vez se cuidan más porque forman parte de un pasado, del valor de lo leonés, del cuidado de lo propio, de la herencia que hace singular a León.

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.
León sucumbe al cortejo de los antruejos

León sucumbe al cortejo de los antruejos.