El tren más futurista se prepara para su traslado a las vías del pasado
La alternativa al cierre de la plataforma AVE será el ancho ibérico. Un Avril calcula los límites del trazado convencional para sortear el corte de la conexión en julio

Un tren Avril.
Un Avril se ha pasado la última semana entre pinitos en la línea convencional a León. Es uno de los efectos colaterales de este corte de vías en cascada que va a condicionar en las próximas semanas y meses los enlaces ferroviarios de la capital leonesa con Madrid. La obra del despliegue de la segunda vía de la plataforma de alta velocidad que llega a la capital leonesa ha puesto a tiritar la parrilla de horarios y frecuencias entre León y la capital de España; de forma indirecta, y en consecuencia, entre León y los tres destinos diarios con la costa mediterránea.
Un 106 se cuela en las soluciones urgentes que busca a el operador ante arreón de mediados de julio, al que se llegará después de incrementos de cortes de circulación, que se convertirán en más intensos a medida que transcurre el calendario de obras, que tiene incidencias inevitables en el medio plazo de las circulaciones de trenes que salen y llegan a la capital leonesa.
Las pruebas del Avril en la vía de ancho ibérico tienen el objetivo de comprobar el comportamiento de esta composición en el encaje del ferrocarril tradicional, cómo resuelve el encuentro con las medidas de los andenes, y la horma de los gálibos que se va a encontrar en esa reubicación temporal del transporte de viajeros.
La obra implica el cierre total de la plataforma de la alta velocidad durante casi una semana, por lo que el tránsito de trenes entre León y Madrid se va a lanzar por la vía convencional hasta un punto determinado de la provincia de Valladolid, con la intercesión previa de un cambiador de ancho, denominado Valdestillas (localidad vallisoletana).
El concepto de rueda independiente está arraigado en el adene del Avril, que lo lleva incrustado entre el acrónimo que deriva de la secuencia de siglas de la que toma el nombre.
Uno de los paquetes fabricados en este modelo tiene la flexibilidad para saltar de ancho en ancho, tal y como le exige de forma recurrente el trayecto de León a Gijón. Aunque el cometido desde el 6 de julio es una excepción, la paradoja será inevitable: el tren futurista por una vía del pasado.