La muralla espera cuidados en la curva de Los Cubos

RAMIRO
El rastro de la antigua casa que abría en sus bajos espacio para una carpintería y una carnicería se dibuja ahora en la muralla romana. El trazo se observa después de que la retroexcavadora acabara el trabajo de demolición y recogida de los escombros de este edificio encastrado en la fortificación romana, justo en la curva que describe la carretera de Los Cubos para convertirse en la calle Carreras. El derribo permite observar trazos de la pared de tapial del edificio originario, construido a mediados del siglo XVII y reformado para incluir una altura más y el recubrimiento de ladrillo en 1890, cuando se inscribió en el catastro. Ahora, queda arreglar las herridas en el monumento romano y ajardinar el espacio vacío que ha quedado. | á. caballero