La Universidad se aliará con las empresas para que puedan beneficiarse de las tesis
Conlledo busca impulsar la mención industrial, con repercusión directa en la economía local
Editorial: Beneficio mutuo entre la ULE y las empresas

Una investigadora en uno de los laboratorios de la Universidad de León.
Los doctores son la máxima categoría académica y, para conseguir este grado, deben realizar una investigación, conocida como tesis. El año pasado en la Universidad de León se leyeron 81 tesis, pero tan sólo una de ellas contó con la llamada mención industrial. El director de la Escuela de Doctorado, Miguel Díaz y García-Conlledo, se ha propuesto revertir esta situación porque esta alternativa «es buena tanto para el doctorando como para el tejido industrial». Así, a partir de septiembre abrirá una campaña para que las empresas leonesas participen en esta iniciativa que, a través de un convenio, «para que el resultado de la tesis tenga un objetivo aplicado al sector de la actividad de la empresa».
La mención industrial exige la existencia de dos tutores, el universitario y otro en la propia empresa en la que el doctorando deberá estar contratado al menos un año. «Este tipo de tesis no son obligatorias, pero queremos impulsarlas porque son buenas tanto para la propia Universidad de León como para el desarrollo económico», señala Conlledo, en relación a que los resultados que se obtengan de las tesis serán aplicados, es decir, serán útiles y prácticos para el sector al que esté ligada la investigación. Aunque tienen cabida todo tipo de empresas y administraciones públicas —a excepción de la universidad— el director de la Escuela de Doctorado concreta que las más beneficiadas podrían ser las empresas ligadas a los dos polos, los sectores con más fuerza en la provincia como son el farmacéutico y el tecnológico. A partir de septiembre, la Escuela de Doctorado iniciará una campaña de información, tanto entre las empresas como entre los doctorandos, para «despertar el interés». Conlledo concreta que el siguiente paso ya serán reuniones porque el objetivo «es alentar la contribución a las empresas desde la Universidad de León y buscar los resultados de las investigaciones al máximo nivel». Las tesis pueden generar patentes o modelos industriales, además de otras aplicaciones, que pueden repercutir de forma muy positiva en las empresas para mejorar su rendimiento, y para ello «las dos partes deben amoldarse» con el objetivo de conseguir unos resultados beneficiosos. Miguel Díaz y García-Conlledo precisa que también hay ayudas estatales para el desarrollo de estas tesis. «Muchas empresas no lo saben y hay que despertar este interés porque encajan empresas de todo tipo, incluidas las administraciones públicas, aunque en este caso es más complejo porque exige que el doctorando esté contratado al menos un año», relata. Las tesis con mención industrial es elevar a la máxima potencia la modalidad de la FP Dual, ahora en boga, porque el vínculo entre el investigador y la empresa es muy estrecho.
Cerca de 650 doctorandos de los que 320 llegan de otras universidades
En octubre arranca la prematrícula en la Escuela de Doctorado. Será entonces cuando se pueda detectar un aumento de la demanda ante la necesidad de que los médicos cuenten con este requisito para dar clases en la futura Facultad de Medicina. «Creemos que habrá un aumento, hay que ver cómo se articula», dice Conlledo.