La entrada de los alumnos de 0 a 3 años no repara el lastre demográfico en los colegios
En los últimos 10 cursos, la sangría demográfica ha cerrado colegios y mermado matrícula

Un grupo de alumnos en su centro educativo.
Las aulas hacen patente y evidente lo que las estadísticas ponen de manifiesto. Cada año, los colegios leoneses merman en matrícula; atrás quedaron los cursos en los que había que recurrir al sorteo de la letra para desempatar porque había más alumnos que plazas. Ahora tanto públicos como concertados lanzan sus campañas para conseguir estudiantes, pero el problema está en la pérdida de población y hay mucha oferta para poca demanda.
Hace 10 cursos, en el 2015/2016, sin contar al millar de alumnos de 0 a 3 años que acudían a las escuelas infantiles de la Junta en la provincia, los centros educativos leoneses sumaban 61.630 estudiantes en todos sus niveles. El curso que arrancó el pasado 8 de septiembre sumará según el informe presentado por la Consejería de Educación 56.619 estudiantes, a los que habría que sumar los 3.240 de 0 a 3 años, es decir: 59.859 alumnos en total según los datos oficiales.
La incorporación de los niños más pequeños, de incluso los recién nacidos, al sistema educativo ordinario y ampliar la red para cubrir con la gratuidad desde los 0 a los 16 años, no logra salvar la brecha que deja curso tras curso la pérdida de población. Ni siquiera haciendo una falsa comparativa entre los estudiantes de hace 10 años, los 59.859 alumnos totales, incluyendo los de 0 a 3 años, quedan lejos de los 62.617 del 2025/2016. Si no se incluyeran los más pequeños del colegio, la sangrante cifra superaría los cinco mil.
El INE lo volvió a alertar este año, León se mantiene en la franja roja y a la cabeza de las provincias que más población pierden cada año. En el primer trimestre del año se cifraron en 200 y en el segundo, el cálculo apuntaba a que cada día León perdía dos habitantes. Una población cada vez más envejecida, con una tasa de natalidad muy baja y que el pequeño aumento de la población extranjera respecto al año anterior no ha logrado tampoco compensar. De hecho, los colegios leoneses son los que tienen un menor número de alumnos de origen extranjero.
Los nacimientos
Todo suma o, en el caso de la población leonesa, todo parece restar. Desde 2015 en la provincia nacen menos de 3.000 niños al año. Ese año, fueron 3.026 y en 2016 la cifra ya bajó a 2.869. En 2023 —el último dato cerrado que ofrece el Instituto Nacional de Estadística— los nacimientos en León fueron 2.103. Casi un millar menos en ocho años.
En 2012, había en León 246 colegios, este curso son tan solo 148. El mayor impacto, como siempre, en el medio rural. Menos colegios y menos niños y más aulas vacías. Cada vez son menos los centros educativos que conservan tres líneas y hay pocos milagros como el del San Isidoro de la capital leonesa, que a pesar de estar a punto de cerrar en los últimos cursos ha logrado remontar matrícula y estar casi entre los más demandados.
La llegada de los niños de 0 a 3 años —con la escolarización obligatoria desde los 6 hasta los 16 años—, pese a las obras y la adaptación de los espacios, supuso un nuevo aire a los centros educativos, pero que, pese a ello, no han logrado compensar los efectos que la sangría demográfica ha tenido en la población de la provincia y en la matrícula de los colegios.