La ruptura con Israel obliga a buscar alternativas para el lanzacohetes del Maca
El Grosa, que opera con un diseño israelí que ha cumplido su vida útil, está pendiente del cambio

Maniobras del Mando de Artillería de Campaña.
La incertidumbre rodea ahora el desembarco del Silam, el sistema de lanzacohetes con el que el Mando de Artillería de Campaña recuperará la capacidad operativa de su Regimiento de Artillería Lanzacohetes. El plan del Ministerio de Defensa de desconexión tecnológica militar con Israel repercute directamente en este proyecto armamentístico que se anunció en 2023 y cuyo contrato superó los 500 millones de euros. Todo ello después de que el Gobierno se haya posicionado, tanto a nivel interno como en el contexto internacional, en contra de la actuación de Benjamin Netanyahu en Gaza empleando abiertamente la palabra «genocidio».
Con la suspensión del contrato del lanzacohetes Silam y el sistema de misiles contracarro Spike L.R., que juntos superarn los mil millones de euros, España da por rematado el embargo de armas contra Israel, anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la semana pasada en el Congreso, que prohíbe comprar y vender armamento y munición y equipamiento militar al país liderado por Benjamin Netanyahu por la mantanza de civiles en Gaza.
Desde el Ministerio de Defensa y fuentes consultadas por este periódico confirman que ya se trabaja en la búsqueda de alternativas, vinculadas principalmente a empresas españolas o europeas, para seguir desarrollando el sistema que el Regimiento de Artillería Lanzacohetes, el Ralca 63, operará desde el acuartelamiento de Santocildes en Astorga.
El Silam cuenta con el sistema Puls, diseñado por el grupo israeló Elbit Systemas, aunque el programa incluía la transferencia tecnológica a España para la fabricación tanto del lanzacohetes como de la munición. La adjudicación se la llevó Escribano Mechinal & Ingineering y Rheinmetall Expal Munitions que están desarrollando el Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad, conocido por sus siglas como Silam, en la factoría de Córdoba. Defensa también ha insistido en que se mantiene el proceso, pese a que esta misma semana la Plataforma de Contratación Pública del Estado publicó la anulación del contrato, aunque en ningún momento se especifica o argumenta el motivo.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ya había anunciado el pasado mes de junio, cuando informó en el Congreso sobre los contratos que se mantenían con empresas israelíes, que el objetivo sería sustituirlos y buscar tecnología española para dar la alternativa y cumplir con los objetivos de modernización fijados para las Fuerzas Armadas.
Tras la retirada en 2011 del sistema de lanzacohetes Teruel, el Mando de Artillería de Campaña y su Regimiento de Artillería Lanzacohetes, que opera desde el acuartelamiento de Santocildes en Astorga, se habían quedado sin la plataforma que sustentaba la unidad y su capacidad operativa. Fueron doce años, hasta que en 2023 se anunció el proyecto Silam, el Sistema de Lanzacohetes de Alta Movilidad, con un presupuesto que superaba los 500 millones de euros y que entre su tecnología contaba con un desarrollo de origen israelí.
Un dron por otro
El Grosa está pendiente también de la sustitución de su Searcher, el dron de clase II con el que opera incluso desde antes de su constitución como unidad, por un nuevo modelo que se está fabricando en España. El Searcher MK IIIJ ya ha cumplido su vida útil y hace un año y medio el Ministerio de Defensa anunció que esta unidad, dedicada a la inteligencia, entraría a formar parte del programa Sirtap, un nuevo modelo diseñado por Airbus Defence & Space y que se está fabricando en la fábrica que la compañía tiene en la localidad madrileña de Getafe.
España comenzó a operar con el Searcher en Afaganistán y el aparato está fabricado por la compañía israelí IAI pensdo para tareas de vigilancia, reconocimiento y obtención de objetivos e información. Su sustitución ya estaba prevista antes de la crisis con Israel porque el Searcher ya había cumplido su vida útil y en el marco de la renovación de los sistemas pilotados remotamente, es decir, los RPAS —conocidos como los drones—, ya que el Sirtap tiene como destino unidades tanto el Ejército de Tierra como el del Aire y del Espacio como también para las de la Armada.
León
Ninguna empresa israelí participará en la cita de ciberseguridad de Incibe
María Jesús Muñiz Prieto