Las cinco Salas Blancas del Hospital ultiman su puesta en funcionamiento
La nueva zona de acceso restringido y libre de contaminación de 1,4 M€ está en pruebas. La Farmacia Hospitalaria gana un espacio de seguridad para manejar medicamentos

El acceso a la zona de Salas Blancas está restringido.
Las obras en la planta —1 del Hospital leonés, en el área del servicio de Farmacia Hospitalaria, para crear las nuevas Salas Blancas han concluido y esta nueva zona limpia y de acceso restringido de 340 metros cuadrados se pondrá en funcionamiento en breve tras las últimas calibraciones y la formación al personal.
Con dobles esclusas independientes para los sanitarios, los materiales y los residuos; una temperatura de 20 grados; un control microbiológico del aire, contadores de partículas y presión y superficies continuas sin uniones o esquinas redondeadas, en ese entorno del pabellón Oeste se podrán redoblar las medidas de seguridad en el manejo de los medicamentos para minimizar el riesgo de infecciones de la plantilla y de los pacientes gracias a un ambiente de casi asepsia libre de contaminación y una inversión de 1,4 millones de euros.
Los expertos aseguran que las Salas Blancas son «el alma de la precisión, la garantía de resultados confiables y de productos de excelencia». Y esa seguridad que aportan sirve en dos direcciones: para proteger a los propios trabajadores (enfermeras y técnicos) que se encargan de los estériles y preparados peligrosos, y a los enfermos que los ingieren.
Por entender la magnitud del trabajo que se desarrollará en estas instalaciones es conveniente apuntar que desde el servicio de Farmacia del Hospital de León se vienen dispensando casi ocho millones de unidades farmacéuticas a todos los servicios del Caule, sobre todo, paracetamol, omeprazol, seguril y heparinas.
El mayor número se destina a los pacientes ingresados (para 265.213 estancias), seguidos de los enfermos ambulantes no oncológicos, a los que se entregaron tratamientos desde el área de preparación de estériles a 6.000 pacientes, mientras el área de preparación de citostáticos se los facilitó a 2.440 ambulantes oncológicos. A ellos se suma la medicación a otros 6.200 usuarios de las consultas externas oncológicos y no oncológicos. Para cada uno de estos pacientes no solo preparan y dispensan la medicación, sino que realizan la atención farmacéutica previa que incluye la individualización de la medicación analizando la indicación, dosis e interacciones de cada fármaco.
El objetivo de las Salas Blancas, tal y como consta en el plan funcional es garantizar la producción, manipulación y almacenamiento seguro de medicamentos estériles, peligrosos, fórmulas magistrales y preparados oficinales en un entorno controlado, cumplir con la normativa vigente y asegurar la calidad, seguridad y eficacia de los tratamientos administrados a los pacientes. También cumplir con los procedimientos de la legislación internacional y la guía de buenas prácticas de preparación de medicamentos en Servicios de Farmacia Hospitalaria del Ministerio de Sanidad. Ello redundará también en poder acometer mejores estudios y ensayos clínicos para avanzar en los proyectos de investigación que tiene en marcha el Complejo Asistencial Universitario de León.