La nueva entrada a Villadangos abre en canal el lecho de la N-120
Enlace a doble nivel para el polígono industrial de León

Obras de acceso al polígono de Villadangos en la N-120
Hay una cirugía mayor en marcha sobre la estructura de la N-120, carretera emblemática en León, que soporta en sus espaldas la mayor carga de afluencia de tráfico por el corredor central de la provincia. Los nuevos accesos al polígono de Villadangos terminan de abrir en canal el lecho de la nacional, donde se añadirán de inmediato novedades que también cambiarán para siempre el perfil y el horizonte de este enclave; como el ramal del ferrocarril, o las factorías acereras que elevaron el techo industrial de León.
En el pasillo central de la N-120 se prepara el cimiento para elevar la calzada, que desde ahora ya está escoltada por vías de servicio, ramales paralelos a su curso, accesos al polígono por la demarcación este, que se atarán a una rotonda central superada por esa plataforma aérea que permitirá la continuidad de la carretera principal. Para completar la transformación se han aplicado desmontes de más de veinte mil metros cúbicos de tierra, se afincarán terraplenes sobre más de treinta y seis mil metros cúbicos, casi diez mil metros cúbicos de suelo cemento y se dará encaje a más de docientos metros de de viga prefabricada de hormigón pretensado.
El resultado final permitirá el giro en mitad de la nacional para facilitar la entrada de mercancías al polígono de Villadangos de una forma que hasta ahora no cabía en la imaginación de quienes conocieron este enclave hace poco más de veinte años, en una secuencia de tierra centenera y matas de roble y terreno rústico dedicado a la labranza. El alto Páramo está en plena transformación mientras revierte el kilómetro 319 de la N-120, objeto de todas las expectativas que se planteen en León, a falta de abrir el paso gratuito a la tierra de promisión a la autopista.
Los cruces a diferente nivel son una distinción para un entorno acostumbrado a la pobreza estructural que ha diezmado la competitividad de León en igualdad de condiciones con otros territorios en los que la inversión resultó más fluida; la rotonda se arma sobre un diámetro de 90 metros y un anillo de ocho metros de anchos en la calzada; sobre el enlace se añadirán cuatro ramales de acceso y salida de la glorieta, según quedó determinado en el proyecto que ahora se ejecuta, expuesto sobre cien metros de luz entre caras interiores de estribos y un tablero de cuatro vanos sobre más de ciento tres metros de largo.
El camino de Santiago convierte en sensible la zona de actuación, lo que obliga a una estructura exterior que salva la totalidad de la glorieta, los muros de escamas prefabricadas de los terraplenes que genera la elevación de la rasante de la N-120 para reducir en la medida de lo posible la ocupación de terrenos. Los muros serán de color ocre mate para cumplir las consideraciones de la Comisión de Patrimonio. De forma paralela, en la LE-413, que conecta la Nacional 120 con Villanueva de Carrizo, se aplicará una conexión en forma de glorieta cerrada, con diámetro de sesenta metros y calzada anular de nueve metros de ancho. Este nuevo enlace extiende lo que se va a convertir en la nueva fachada del polígono ampliado a la segunda fase, en la extensión que ha ganado hacia el oeste.
La inversión final prevista se acerca los siete millones y medio de euros, para corresponder a los objetivos de crecimiento del polígono de Villadangos, que está en fase final para doblar su capacidad actual, con alta demanda de nuevas percales de suelo finalista y algunos proyectos extraordinarios para dar asiento a operadores logísticos a escala internacional. Ese es el Villadangos que ha cambiado la cara hacia la madurez industrial con negocios y nueva estructuras competitivas.