II Foro Ancares
Por un desarrollo común y en compañía

El II Foro Ancares es una ventana al futuro del noroeste. DL
Es un placer celebrar un nuevo encuentro con nuestra hermana Comunidad gallega en el marco del Foro Ancares. La alternancia de sus sedes -el año pasado en Ponferrada, éste en Lugo- expresa bien los históricos vínculos fraternos de unas tierras con innumerables y fuertes lazos humanos, económicos y territoriales.
Galicia y Castilla y León compartimos raíces, sentimientos y valores. También, una visión muy similar del Estado Autonómico que recoge nuestra Constitución, pues creemos que debe estar centrado en el servicio a las personas, en su progreso económico y social y en la mejora de su bienestar y calidad de vida. Eso nos hace ir de la mano en la defensa de nuestros intereses comunes. Un ejemplo inmediato sería el adecuado desarrollo del Corredor Atlántico. Desde hace años venimos trabajando juntos para que en la revisión de los reglamentos de la Unión se corrigiera el histórico error de prácticamente olvidar la vertiente atlántica europea en la planificación de la red transeuropea de transporte. Por este motivo, reclamamos de España y de Europa un compromiso político y financiero similar a la vertiente mediterránea, que ha tenido de manera habitual un tratamiento preferente. Así, nuestras persistentes demandas al Gobierno de España se han centrado en reclamar que se dote al Corredor Atlántico de unas inversiones comparables a las del Corredor Mediterráneo y, para el caso de Castilla y León, con conexiones a las nueve provincias de la Comunidad. Porque nunca nos cansaremos de insistir en que no puede haber territorios de primera y de segunda y que el esencial principio de igualdad que protege nuestra Constitución debe ser escrupulosamente cumplido. Sin embargo, seguimos a la espera de que el gobierno de Sánchez presente el plan director con detalle de inversiones y plazos de ejecución. Algo muy necesario porque numerosas infraestructuras que benefician a ambas Comunidades todavía están pendientes de un adecuado desarrollo. Necesitamos avances urgentes por ejemplo en el Nudo del Manzanal o la Vía de la Plata. En la Autovía León-Valladolid o en la Ponferrada-Orense, tan importante para el Bierzo, Valdeorras y Lemos. Y, por supuesto, es de pura lógica no desmantelar lo existente. Hoy sigue habiendo un enorme clamor popular contra la inexplicable supresión de las paradas de AVE en Sanabria y Zamora por parte del Gobierno central, privando de infraestructuras imprescindibles a zonas que las necesitan de manera muy especial. También lo hay ante las amenazas presentes en la planificación estatal del transporte público por carretera que contemplaría acabar con el 90% de las paradas rurales de la provincia de León y el 40% de las de Zamora. Para intentar revertir estos agravios y despropósitos del gobierno de Sánchez, en Castilla y León hemos apostado por políticas contundentes, como ofrecer la gratuidad del transporte público interurbano y metropolitano de titularidad autonómica para todos los empadronados en nuestra Comunidad. Una iniciativa que alcanza ya las 2.600 líneas y beneficia a más de 450.000 usuarios. O también, bonificar los peajes a los viajeros recurrentes por carretera. Queremos que nuestro desarrollo como Comunidad contribuya al desarrollo común, al desarrollo de España en compañía y con la colaboración de nuestros vecinos, hoy, con nuestros vecinos gallegos. Trabajando en la prosperidad de los territorios, sobre todo, de los más cercanos. Así, por ejemplo, el Proyecto de Presupuestos para 2026 contiene importantes previsiones para León, donde las inversiones de la Junta llegarán a los 285,5 millones de euros, esto es, un 25% más. Inversiones que servirán para transformar y modernizar los regadíos del Canal Bajo del Bierzo o el de Valderas del Canal de Arriola-Ribera Alta del Porma. También, a las políticas de impulso de nuevo suelo industrial, como la reciente firma para la ampliación del Polígono de la Llanada en Ponferrada, una medida que también estamos llevando a cabo en el de El Bayo, en Cubillos del Sil, o con el nuevo polígono que estamos impulsando en Villablino. Además, apostamos por conseguir energía más limpia y sostenible con las redes de calor de León, Ponferrada, Villablino o Bembibre. La enorme riqueza agroganadera del Bierzo, de variedad y calidad reconocida, se verá impulsada con las nuevas inversiones en su Parque Agroalimentario. Una riqueza que, por cierto, necesita de esas infraestructuras suficientes que mencioné en líneas anteriores para asegurar su necesaria competitividad. Recursos también para la restauración vegetal y prevención de incendios y reconstruir las infraestructuras de Las Médulas, así como para la recuperación ambiental de los espacios mineros y los Parques Nacionales. O para mejorar el abastecimiento de agua de Fabero y su depuración en Villafranca del Bierzo, Alto Órbigo o Picos de Europa. Por supuesto, también hay importantes inversiones sociales. Así, las obras de rehabilitación del Hospital del Bierzo concluirán este año, unas obras previas a la instalación del bunker de radioterapia, cuyo proyecto estará listo en febrero para proceder a su inmediata licitación. Me complace señalar el refuerzo en Oncología con cuatro profesionales en plantilla, y seguiremos trabajando para cubrir seis plazas de oncólogos. También se mejorarán las consultas externas de rehabilitación de este hospital y su Unidad de Ictus entrará en funcionamiento antes de fin de año. Asimismo, se destinan más recursos para el Centro de Salud Ponferrada I. Todo ello obedece y se inserta en un firme y ambicioso proyecto, como es que Castilla y León se sitúe entre las tres mejores comunidades de España en los indicadores económicos, sociales y de servicios públicos. Porque en esta tierra nos gusta hablar poco y hacer mucho. Dejar la palabras vacías a los que sólo se limitan a vender humo, a buscar culpables o a huir de sus responsabilidades y dedicarnos a trabajar para las personas. En definitiva, nos dedicamos a que en Castilla y León haya más nueces que ruido. El camino no será fácil, desde luego, pero nada importante lo es. Sólo los pueblos tenaces son los que progresan, y eso es lo que queremos hacer, progresar. Y contribuir con ello al progreso común de España.