Las limitaciones en el aeropuerto de León llevan al fracaso un transplante de corazón
La aeronave que venía de Barcelona a recoger el órgano no pudo aterrizar y el operativo se desechó

Una aeronave reposta en el aeropuerto de Léon.
Las condiciones del aeropuerto de León, limitado por las características del sistema de aterrizaje ILS y por las adversidades de la meteorología en la jornada del miércoles, truncaron la parte más importante de una operación de multidonación de órganos, que dejó a un paciente catalán sin el transplante de corazón para el que ya estaba preparado y limitó el operativo a la implantación de un hígado a un receptor de Galicia. La aeronave que desplazaba a un equipo médico completo desde Barcelona a León de forma express no pudo tomar tierra y hubo de regresar de vacío. Fue desviado a Vitoria definitivamente a las 22.59 horas.
Los equipos médicos de León habían tramitado la autorización de las intervenciones correspondientes, gestión que se había cumplimentado ante la Sociedad Nacional de Transplantes, garante del procedimiento según la Organización Catalana de Transplantes (OCTT). Dadas las circunstancias en las que se realizan este tipo de intervenciones, se desplegó una operación relámpago en la que también estuvieron operativos los profesionales del Complejo Asistencial Universitario de León, listo para la tarea.
El pasado 18 de octubre, la empresa Aerodata, contratada por Aeropuertos de España, a petición del Ejército del Aire y del Espacio, realizó con éxito una nueva certificación periódica del ILS del aeropuerto León. «El trabajo que se ha realizado es una renovación de la certificación del correcto funcionamiento del sistema ILS, certificación que había caducado el pasado 10 de septiembre», explicó un comunicado entonces.
Entre las deficiencias que presenta el sistema ILS, que se destapan de forma destacada en procedimientos de estas características y que la zona del aeropuerto de La Virgen del Camino registró rachas de viento especialmente notables, acompañadas de momentos de gran precipitación de lluvia, se tomó al determinación de no exponer al aparato y al equipo médico desplazado para la ocasión y el aterrizaje fue abortado.
Después del fallecimiento del donante, según explicaron a este periódico fuentes del Sistema Nacional de Transplantes, existe un tiempo limitado para realizar la intervención, transcurrido el cual, el órgano ya se declara inservible. Es necesario cooordinar dos procesos simultáneos. Por un lado, se avisa al paciente. Por otro, se envía un equipo extractor, compuesto por cirujano y enfermera instrumentista, al lugar donde se ha producido la donación. Allí se hacen las comprobaciones finales y se extrae el órgano.
Para su conservación durante el traslado, el corazón se mantiene entre hielo a una temperatura aproximada de 4ºC. El máximo tiempo de traslado (isquemia fría) para que el corazón pueda volver a latir en el receptor no debe sobrepasar las 4-6 horas. A la vista de que no se iban a resolver los problemas en ese tiempo, se decretó el regreso a la Ciudad Condal del equipo.
PRECEDENTE
Ya el pasado lunes el vuelo de Barcelona, operado por Air Nostrum, tuvo que dedicarse a sobrevolar la capital durante casi una hora ante las dificultades de visibilidad que se registraban en el aeropuerto, afectado por la niebla. Tenía que haber tomado tierra a las 10.40 horas y desembarcó al pasaje 50 minutos más tarde, a partir de las 11.27 horas.
No es la primera vez que se producen contingencias de estas características. Y a tenor de las previsiones, este invierno pueden producirse nuevas situaciones similares. Las soluciones siguen en compás de espera por el momento.