La Bañeza, lluvia de millones y de "inmensa alegría"

El Gordo, con 4.000.000 de euros a la serie, ha llenado de euforia las calles de la ciudad. La suerte ha caído de lleno en el equipo de fútbol y en muchos vecinos y familiares que llevaban algún décimo con el que despedir un año «muy complicado»

Uno de los agraciados con el premio Gordo de la Lotería de Navidad.Virginia Moran

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León

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La alegría llegó este lunes a La Bañeza y lo hizo a raudales de la mano del premio Gordo del sorteo de la Lotería de Navidad. La administración número 1 de la localidad vendió 117 series del 79432, un número cargado de buena suerte y que ha distribuido 468 millones de euros. 

Una lluvia de millones que hizo enloquecer a la ciudad poco antes de las once de la mañana. El Gordo fue el quinto en salir de los grandes premios del sorteo. Se dio a conocer en la cuarta tabla y fue cantado por Alba Yadira Machaca e Italy Andrea Blanco.

En las calles de la ciudad no se hablaba ayer de otra cosa y en corrillos y terrazas la pregunta más habitual era «qué, ¿te tocó algo?».

Nuria, también con un décimo de El Gordo.Virginia Moran

Muchas personas se dieron cita a las puerta de la administración de lotería de la plaza Obispo Alcolea para celebrar la lluvia de millones. Algunos premiados y otros tantos para participar del ambiente festivo y ver si conocían a algún afortunado.

El alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, mostró «una alegría inmensa» por el premio tras un año —recordó— «muy duro» con el cierre de Azucarera y los incendios del pasado mes de agosto. «Todo nuestro mundo ha cambiado por culpa del fuego», señaló Carrera, quien dijo que aunque todos los años ha jugado a este número no estaba seguro de haberlo comprado este año, si bien añadió que «lo importante es que ha caído en la ciudad y que va a estar muy repartido y eso es una alegría inmensa». El regidor comentó que el número agraciado también se vendió en la asociación de campaneros de Manzaneda de Cabrera, de 20 vecinos.

Todo en décimos

La Bañeza Fútbol Club ha repartido 700 décimos, vendidos a través de jugadores y directivos a los que se le ha dado una serie a cada uno, todo en décimos. El club lleva 17 años seguidos jugando al mismo número, el agraciado con el Gordo. Su presidente, Gonzalo Prieto, dijo sentir «una inmensa alegría que no te esperas». Todavía «un poco en shock» tras la noticia se mostró también feliz por los jugadores y explicó que pese a los 17 años jugando al mismo número «nunca nos había tocado ni un triste reintegro». La suerte ha cambiado este 2025. Espera también que el dinero del premio sirva también para ayudar a mejorar un poco las instalaciones y explicó que el premio se ha vendido en el campo también en los días de partido.

Jugadores de La Bañeza mantean al presidente.Virginia Moran

Ángel Pardo es jugador del equipo y otro de los premiados con el Gordo. Reconoce sentir «mucha alegría y entusiasmo», también para alcanzar nuevas metas en el club. «Quiero administrar bien el dinero y pensar también en el futuro», señala Pardo, quien se enteró de la noticia por un grupo de whastapp cuando estaba estudiando.

Ricardo González, Richi, es exjugador del equipo de fútbol de La Bañeza. Tiene la alegría en la cara porque lleva un décimo premiado con el Gordo y recorre las calles del centro en busca de su mujer, con la que ha quedado tras enterarse de que tiene un décimo premiado. «Me ha llamado un compañero de trabajo para decirme que nos había tocado. Tuve que ir a casa para mirar el décimo y ver que era verdad», explica. Trabaja en Aqualia, donde «casi todos llevamos un décimo». A su llegada a las puertas de la administración de lotería es recibido por compañeros y amigos entre abrazos y enhorabuenas.

En Aqualia también trabaja Sergio, quien no tiene palabras para expresar su ilusión. «Piensas que nunca te va atocar y mira, ha tocado a toda la empresa», comenta con cierto nerviosismo. Compró un décimo a su compañero de trabajo, exjugador del equipo de fútbol, sin saber lo que le esperaba. «Se lo compramos todos», apunta emocionado. ¿Sus próximos planes? disfrutar del dinero con su mujer y con su hija.

Algunos de los premiados.Virginia Moran

Nuria Zapatero es bañezana y aficionada al equipo de su cuidad, al que a va a ver todos los domingos. En la taquilla del club compró el décimo premiado con el Gordo de Navidad. «Me enteré por la prensa, fui a mirar el décimo y no me lo podía creer», asegura mientras repite que «todavía no me lo creo» con la alegría dibujada en la cara. Con el premio piensa pagar la hipoteca, la universidad de su hija y «vivir tranquila».

En la administración

La alegría de los premiados se extendió a la propia administración de lotería. Allí, Ana María de la Fuente, califica de «emocionante» la experiencia de vender los décimos del Gordo. «Llevamos casi 20 años con este número porque siempre lo reparte el club de fútbol de La Bañeza», señala mientras explica que todos los años, a finales de febrero, hacemos el pedido de los ocho números que podemos pedir». No sabía que este iba a ser el gran año. Hasta aquí llegaron 198 series, que es el número completo. «No se ha vendido nada por ventanilla y yo lo que hago es intercambio de este número con Villablino, La Pola de Gordón y a la administración 246 de Madrid, pero el número ha salido íntegro de La Bañeza; la magia salió de aquí», asegura orgullosa Ana María. Se siente «muy contenta, muy feliz y muy emocionada porque es la primera vez que doy este primer premio de la Lotería de Navidad». «La comarca se lo merece y yo me merezco haberlo dado», comenta mientras asegura que «todos los días vendemos ilusión, una ilusión que hoy se ha hecho realidad».

No olvidará nunca el momento en el que supo que había vendido el Gordo: «Estábamos detrás del mostrador atendiendo y cuando escuché en la tele los cuatro millones salí rápido y cuando los niños llevaban la bola a la mesa y vi el número pegué un salto enorme porque al final te sabes todos los números de memoria. No lo voy a olvidar nunca».

La euforia se desataba en la plaza Obispo Alcolea mientras en otros puntos de la ciudad la vida transcurría como un lunes cualquiera para aquellos a los que no les ha sonreído la suerte. Lo cierto es que la alegría se contagia y así ocurrió ayer en La Bañeza. Los no agraciados comentaban la suerte de quienes han sido tocados con la lluvia de millones y el sentimiento generalizado era de ilusión, aún sin premio.

«Ya era hora»

Teresa es vecina de La Bañeza. A ella siempre le ha gustado seguir en directo el Sorteo Extraordinarion de la Lotería de Navidad. Comenta divertida que «siempre dije que me gustaría que me tocara aunque fuera un error, para vivir el momento del champán y resulta que ahora el Gordo ha caído en mi pueblo, pero no veo el champán. No lleva ningún décimo, pero conoce «a muchísima gente» que lleva algún décimo premiado. «Amigos de mis hijos, familiares y muchísima gente conocida».

Aunque a ella no le ha tocado, siente «mucha alegría. De hecho, iba a salir por la mañana y lo ha retrasado hasta la tarde para poder celebrarlo. Sobre todo, después de un año complicado y «muy malo», por lo que el dinero «le va a venir muy bien a mucha gente». Y sentencia que «después de una pena viene una alegría. Ya era hora».

El dicho popular se refleja a la perfección en esta zona de la provincia leonesa. La frase que recuerda Teresa, pura sabiduría popular, otorga a la esperada lotería de Navidad ciertos poderes que parecen más bien sobrenaturales; el principal de ellos, la capacidad de caer en aquellas zonas que durante los doce meses previos han sufrido algún tipo de desgracia natural. Por eso, las ventas se disparan en las administraciones de las localidades que han sufrido inundaciones, accidentes, terremotos o erupciones volcánicas. La lógica dice que no hay motivos para hacer caso a estas creencias ajenas a la razón, pero en ocasiones, la superstición supera a la realidad. Y eso ha ocurrido este año.

Del fuego a la «lluvia»

El negro en paisajes cercanos a La Bañeza recuerda que hace unos meses la devastación se cebó con la zona en forma de incendios. Las llamas que llegaron a Molezuelas de la Carballeda, en Zamora, obligaron a desalojar este verano 38 pueblos leoneses y zamoranos y afectó seriamente a La Bañeza. «Estuvimos rodeados por el fuego. Nos llegaron tres oleadas de llamas y tuvimos que habilitar cinco espacios, el más grande de ellos, el polideportivo, para acoger a unas 4.000 personas de toda la comarca. Se quemaron árboles que tenían más de 300 años y toda la fisonomía de la zona cambió para siempre», recordó ayer el alcalde, Javier Carrera.

El incendio se cobró la vida de dos vecinos de La Bañeza, Abel Ramos y su primo Jaime Aparicio, que fallecieron cuando trabajaban como voluntarios para tratar de controlar el fuego y fueron alcanzados por las llamas.

Carrera rememora otra desgracia que sufrió el municipio el pasado mes de mayo, cuando se anunció el cierre de la planta de Azucarera, la gran fábrica de la comarca que generaba 200 empleos directos y 2.500 indirectos y era uno de los motores económicos de la comarca. El alcalde cree que los 468 millones que se han repartido en la localidad compensarán, de alguna manera, el sufrimiento que han padecido sus residentes.

La sabiduría popular también dice que todo pasa y así está siendo. La alegría se desplazó por unas horas del centro de la ciudad bañezana al estadio de fútbol de La Llanera. Las instalaciones deportivas fueron también escenario de las celebraciones. Manteos, abrazos, enhorabuenas fueron el fondo con el que se recibió a los jugadores, miembros del equipo y aficionados. El campo acogió un encuentro bien diferente al habitual, también de aire festivo pero en el que la euforia desatada por el Gordo fue la protagonista.

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La Bañeza era ayer una fiesta. La fiesta de los millones de euros. Un lugar en el que se repartieron sonrisas. Desde aquí hacia otros rincones de la provincia. La Bañeza Fútbol Club, el modesto equipo de Regional Preferente, se proclamó este lunes ganador de la liga de los millones. Y, con él, su afición y, por extensión, todos los vecinos, agraciados y no, que pueden contar que aquí, al menos una vez, tocó el Gordo.