La guerra de UPL con el PSOE por las presuntas facturas infladas no cesa
El informe del gobierno de Diez resuelve que no hay irregularidades, pero los leonesistas insisten en que estudian ir a Fiscalía

Las facturas corresponden al servicio de limpieza y recogida de basura.
El informe sobre los pagos suministros en las facturas del servicio de limpieza y recogida de residuos presuntamente hinchadas, emplazado en el Pleno de noviembre tras las acusaciones de UPL, no sirvió para acabar con la polémica. Pese a que el equipo de gobierno leyó parte del documento, elaborado por el jefe de servicio, en el que se resuelve que «ni hay caso, ni facturas infladas, ni descontrol en los precios de contratación», los leonesistas porfiaron en sus sopechas e insistieron, como ya hicieran hace un mes, en que estudian «acudir a la Fiscalía».
En la sesión plenaria, el portavoz socialista, Vicente Canuria, concluyó que «la respuesta es tajante: no existe ningún sobrecoste en las facturas abonadas entre los años 2022 y 2023», por lo que «queda zanjada cualquier posibilidad de actuación irregular por parte de los técnicos que controlaron esos contratos». «Lo confirma el informe del jefe de servicio que aclara las posibles dudas de unas mal informadas declaraciones», remarcó el edil, quien enumeró cifras y exigió además «una rectificación por las dudas que se deben a una falta de diligencia para comprobar los datos antes de hacer las acusaciones».
No lo hizo UPL. Ni en el Pleno, donde no pudo intervenir en este punto porque se encuadró en la respuesta al punto del orden del día de ruegos y preguntas, ni después. Al contrario, el portavoz de los leonesistas, Eduardo López Sendino, se despachó después en una nota de prensa en la que insistió en que «se pretende tapar una negligente actuación que va desde la ilegalidad de la falta de licitación a la adquisición de material sin comprobar el mejor precio para el Ayuntamiento», además de que reclamó de nuevo que «se depuren responsabilidades».