El ILS del Aeropuerto de León arruina el viaje a 6.800 pasajeros
Las cancelaciones de los vuelos desde León afectaron el año pasado a más de un millar de viajeros

Fachada principal de las instalaciones aeroportuarias de carácter civil en La Virgen del Camino.
La buena climatología ha sido bondadosa estas navidades con el Aeropuerto de León, después de que hace un año la niebla hiciera estragos como consecuencia de la escasa operatividad del ILS, el sistema de ayuda al aterrizaje. Durante todo el 2025, fueron 6.800 pasajeros partían o tenía como destino las instalaciones aeroportuarias leonesas sufrieron algún tipo de «problema» como retrasos o desvíos de los vuelos en los que tenían previsto viajar.
Los últimos vuelos que han tenido que ser desviados el año pasado procedían de Barcelona. La operación estaba prevista para el domingo 14 de diciembre y finalmente los pasajeros aterrizaron en Avilés, desde donde también partió el vuelo para regresar a la Ciudad Condal. Todo ello obligó al traslado por carretera desde León al aeropuerto asturiano de todos aquellos que tenían un billete.
A mayores, más de un millar de pasajeros que tenían como destino o partían desde el Aeropuerto de León vieron cancelados sus vuelos por diferentes motivos. Es decir, el 3,4% de los viajeros se quedaron en tierra y no pudieron volar.
La estadística que ya baraja Aire Help, la compañía experta en los derechos de los pasajeros aéreos, es que el 17,6% de los usuarios del Aeropuerto de León han tenido algún problema con sus vuelos ya fueran cancelaciones, retrasos, desvíos por la niebla o el tan temido overbooking. En León ya existe una gran demanda social para conseguir mejorar las características del Instrument Landing System, que se conoce por sus siglas ILS. El sistema que opera en las instalaciones de La Virgen del Camino, que es un aeródromo militar que está abierto a operaciones civiles a través de un convenio con Aena, es de Categoría I, el de menos capacidad que existe en el mercado.
La sociedad leonesa reclama mejoras en las instalaciones aeroportuarias para que el Aeropuerto de León pueda dar el salto a otro tipo de vuelos, pero las limitaciones del ILS frenan estas aspiraciones. Ahora, tras la conversión del aeródromo en Base Aérea, está previsto que aumenten los vuelos militares, ya que en 2027 desembarcará los drones Sirtap con el Grupo 24, lo que exigirá también inversiones.
Las averías y problemas en la calibración del ILS, un aspecto básico para que el sistema pueda operar y enviar la información correcta al piloto, se suman a sus limitaciones. La última calibración realizada por Defensa se llevó a cabo en el mes de octubre, una revisión que debe realizarse cada seis meses. El retraso de la calibración no afectó durante el otoño a ningún vuelo, pero una avería las navidades pasadas forzó a trasladar a Avilés o a Valladolid a más de una docena de aviones.
Las indemnizaciones por el retraso de los vuelos sólo se dan a los pasajeros cuando esta supera las tres horas. En León, la gran parte de los vuelos que llegaron con retraso lo hicieron con un plazo de quince minutos, lo que afectó a más de cinco mil pasajeros. Para cerca de 2.000, el retraso superó la hora y para cerca de 700 el vuelo en el que llegaban lo hizo dos horas tarde. Desde Air Help destacan que estas cifras son orientativas, resultado de sus análisis y los informes públicos de tráfico aéreo nacional.